Tiene 19 años y apuntó contra los efectivos de Esperanza porque le sacaron la moto «sin sentido» y cuando fue a reclamar supuestamente la dependencia estaba cerrada, pero a las pocas horas descubrieron que se trataba de un ladrón: en su casa tenía elementos sustraídos.
Primero subió a las redes sociales un video denunciando que le habían secuestrado la moto «sin sentido» y que al acercarse hasta la Subcomisaría 18 (Arco de la Colonización) estaba totalmente cerrada, cuestiones que poco tenían que ver con la realidad.
Horas más tarde, tras un robo, cayó preso con varios elementos que el damnificado pudo reconocer y otros sobre los que este joven de la ciudad de apenas 19 años no pudo justificar su tenencia… O sea, en poco tiempo pasó de ser la supuesta víctima de un atropello policial, a posible autor de un delito y con pruebas que lo comprometen seriamente.
Entretelones
Esperancino.com.ar siempre le cuenta más sobre lo que otros informan de manera incompleta o equivocada, lo que a un año de la aparición de esta página de noticias nos catapultó a la cima en cuanto a la cantidad de gente que a diario lee nuestros contenidos.
Por eso tenemos todos los datos de una historia que empezó, como dijimos, con un joven dominado por los nervios y lanzando todo tipo de acusaciones porque decía que le habían sacado la moto «sin sentido».
Pasado ese trago amargo, de madrugada, en la central de emergencias 911 recibieron el llamado de un vecino de barrio Unidos que denunció un hecho contra la propiedad.
Al acercarse hasta el domicilio señalado, la víctima, de 54 años, manifestó que estaba durmiendo y al levantarse junto a sus familiares comprobó que le habían robado dos celulares, una cámara digital y otros elementos.
Ante esto personal policial dio intervención a la Justicia y datos recogidos en la zona llevaron las miradas a una vivienda de barrio Alborada donde reside el joven de 19 años de apellido Sánchez, lugar en el que secuestraron tres teléfonos de distintas marcas -entre ellos uno de los sustraídos-, la cámara digital denunciada minutos antes y otras cosas sobre las que se investigan la procedencia, ya que el joven no pudo acreditar su propiedad.
Como consecuencia de todo esto el adolescente fue llevado a la seccional policial y posteriormente los uniformados se dirigieron hasta dos casas, una de la zona centro norte y la restante de barrio Alborada. Allí detuvieron a dos menores de 16 años que no serían ajenos al robo.
En uno de estos inmuebles además hallaron otro teléfono celular marca Samsung que sería propiedad de la persona que gracias a su llamado al 911 permitió iniciar estos procedimientos.