Las docentes de una institución educativa de nuestra ciudad se llevaron una sorpresa realmente desagradable al momento de ingresar con los chicos a dar clases. Un grupo de inadaptados causó un gran desorden y profanó las instalaciones. Detalles.
Como cada día, las maestras de la Escuela Rural N° 300 José María Aguirre -ubicada en ruta 70 y Calle 39 de Esperanza- abrieron las puertas de la institución para dirigirse a las aulas y dictar clases a sus alumnos. Sin embargo, se encontraron con una situación realmente repugnante.
Al parecer un grupo de vándalos ingresó por la noche al edificio, provocó todo tipo de desorden y lo peor de todo: desparramaron vino por el piso y orinaron en todo el edificio.
Al no haber porteras, fueron las propias docentes las que debieron encargarse de limpiar la escuela y así poder dejarla en condiciones óptimas para dar clases normalmente.
