Tras una búsqueda desesperada por parte de la familia y la policía, lo encontró César Bonhome (foto), a quien los padres de la criatura le agradecen el gesto de sumarse a dar una mano. Acudió la policía, Bomberos y una ambulancia. La criatura estaba sin ropa. Detalles.
Muchos por estas horas atribuyen el milagro a Dios, justo en Semana Santa. Hasta el propio César Bonhome, quien halló al nene, sostiene que de alguna manera fue guiado “desde arriba”… De todas maneras lo más importante es que la criatura apareció sana y salva, justo cuando estaba por caer la tarde y las chances de encontrarlo disminuían considerablemente.
Entretelones
Debido al lindo día mucha gente aprovechó el feriado y se dirigió a pescar y pasar una jornada al aire libre a la zona del Arroyo Cululú. En un momento dado descubrieron que un nene de dos años había desaparecido y como al llamarlo no podían encontrarlo, la desesperación se apoderó de su familia.
Mientras algunos lloraban y otros llamaban a la policía, a Bomberos y hasta acudió una ambulancia, entre los presentes estaba César Bonhome, un joven que no dudó en tomar su moto para introducirse en la espesa vegetación, prácticamente es un bosque, con el objetivo de buscar al menor.
Los minutos pasaban, los nervios crecían y se acercaba la tardecita, por lo cual al oscurecer la búsqueda se hubiese complicado definitivamente, pero después de recorrer varios kilómetros con su moto Bonhome dio con el nene, quien caminaba perdido al costado del Arroyo Cululú y como tenía mucho calor se había quitado la ropa, eso fue lo que contó una vez que los nervios quedaron atrás y el nene volvió a los brazos de su madre.
Los familiares de la criatura no dudaron en agradecer públicamente el gesto de quien se sumó a la búsqueda en moto, “por su entrega y voluntad”, ya que fue entienden que fue el Ángel que Dios puso en el camino para rescatar a la criatura que caminó muchísimo a centímetros del agua asustada.
Final feliz para una historia dramática que demuestra, una vez más, que existen personas con amor al prójimo que no dudan en dar una mano incluso en situaciones tan complejas y en momentos de extrema tensión.