Lo descubrieron circulando de manera sospechosa en la zona este de la ciudad. Al chequear sus datos comprobaron que había escapado de la capital provincial para instalarse en Esperanza porque lo buscaban como autor de un hurto calificado. Además posee otros antecedentes.
Así como hemos sido muy críticos del accionar policial cuando arreciaban los delitos y nunca «caía» nadie, tenemos que ser justos y reconocer que en los últimos meses un cambio en la estrategia de prevención ordenado por el jefe de la Unidad Regional XI, director de policía Juan José Vouilloz, permitió modificar bastante la realidad, lo que derivó en una sensible merma en la cantidad de ilícitos que se cometen y a la vez en un fuerte incremento de las personas chequeadas y detenidas cada semana.
Uno de los últimos ejemplos lo tuvimos el jueves a la noche, cuando en la zona este de la ciudad, donde se llevan a cabo intensas recorridas tanto en patrulleros como en móviles no identificables porque fue uno de los sectores más castigados por los ladrones, los uniformados vieron a un sujeto de 30 años y decidieron frenar su marcha para identificarlo y preguntarle los motivos de su presencia en el lugar.
De inmediato este sujeto dijo que estaba viviendo en Esperanza, pero los oficiales «olfatearon» algo raro porque sus respuestas no eran del todo convincentes, así que mientras llegaban al lugar refuerzos para evitar que escape, uno de los efectivos por radio pasó los datos filiatorios con el objetivo que sean corroborados en el sistema Condor.
En segundos saltó que contaba con pedido de captura debido a una causa de hurto calificado en jurisdicción de la Comisaría Sexta de la ciudad de Santa Fe.
Sin posibilidades de engañar a la policía, confesó que estaba viviendo en Esperanza para evitar a la Justicia en la capital provincial… Lo que se negó a contestar es qué estaba haciendo cerca de las 22:30 en barrio Este, donde no tiene parientes ni conocidos… Es evidente que el efectivo accionar policial frustró sus planes, sino hoy quizás estaríamos hablando de otro hecho de inseguridad.