Una joven de 21 años oriunda de Rosario que había regresado de un viaje por Barcelona (España) fue denunciada al 911 tras haber roto el aislamiento obligatorio establecido en el protocolo de coronavirus y por el decreto presidencial, por lo que quedará bajo arresto domiciliario y con custodia policial. La infractora no presentaba síntomas tras ser evaluada por personal del Sies.
Camila O. debía permanecer en un domicilio de San Juan al 800 pero fue hallada por personal policial y del Sies en la casa de una amiga en Italia al 300, donde se labraron actuaciones a cargo del fiscal en turno José Luis Caterina.
De acuerdo a las fuentes consultadas, Camila reside en San Juan al 800, pero en redes sociales se habría estado burlando del aislamiento social que se le había impuesto desde hacía una semana.
La infracción se constató tanto por la propagación de la pandemia como por desobediencia a una orden emanada de funcionarios competentes.
La joven fue denunciada anónimamente al 911 y aparentemente había sido apercibida por su actitud. Ayer por la tarde un móvil policial, junto a personal de la Guardia Urbana Municipal (GUM) y hasta el secretario de Gobierno municipal, Gustavo Zignago, se hicieron presentes en la constatación que se hizo en el domicilio de Camila. Al no encontrarla, se dirigieron a Italia al 300. En un tercer piso, la rosarina de 21 años fue revisada por el móvil 5 del Sies.