El sábado a la mañana amigos de lo ajeno volvieron a hacer de las suyas, ya que desde el frente de La Anónima, en pleno centro de la ciudad, se llevaron la moto que ilustra este artículo periodístico.
De inmediato la víctima y sus amigos hicieron circular la imagen para pedir que si alguien vio algo aporte los datos, aunque un par de horas después uno de los móviles del Comando Radioeléctrico la observó en Rivadavia y Lehmann, a pocos metros de donde había sido sustraída.
¿Cómo se explica? Muy sencillo, no la pudieron hacer arrancar y llevarla caminando llamaría demasiado la atención, por lo cual cortaron todos los cables del rodado y decidieron abandonarla al darse por vencidos.