Un empleado gastronómico acusado de haber desviado cerca de 20 millones de pesos de un tradicional bar de Esperanza recuperó la libertad luego de comprometerse a devolver el dinero como parte de un acuerdo de juicio abreviado.
La audiencia se desarrolló en los Tribunales de Santa Fe bajo la dirección del juez penal Nicolás Falkenberg, quien ya había intervenido en la etapa inicial del proceso, cuando el fiscal Alejandro Benítez imputó a Edgardo Dodds. por el delito de “defraudación por administración fraudulenta”.
El caso se remonta al 11 de abril, cuando el acusado —un hombre de 35 años oriundo de la provincia de Buenos Aires— quedó detenido tras presentarse en la sede de la Policía de Investigaciones (PDI) del departamento Las Colonias.
La detención se produjo en el marco de una investigación iniciada a partir de la denuncia del propietario del comercio, quien advirtió irregularidades en el manejo de la caja del negocio.
Maniobra prolongada
De acuerdo con la teoría fiscal sostenida por Alejandro Benítez, el imputado habría manipulado durante aproximadamente un año —entre enero de 2025 y enero de 2026— el sistema informático utilizado para registrar las ventas de mesas y mozos.
En su rol de encargado de turno, Dodds tenía acceso al control del flujo de dinero, lo que le habría permitido eliminar registros de consumo —“borrar mesas”— y apropiarse del efectivo al momento del cierre de caja.
La maniobra, según la acusación, habría generado un perjuicio económico cercano a los 20 millones de pesos. No obstante, la defensa, encabezada por los abogados Alejo Almirón Petrone y Clemente Rodríguez, sostuvo desde el inicio que el monto real sería inferior al estimado por la fiscalía.
Durante la audiencia imputativa realizada el 17 de abril, el fiscal presentó una serie de evidencias, entre ellas la denuncia de la víctima, testimonios, informes financieros, movimientos de cuentas bancarias y billeteras virtuales, así como el resultado de un allanamiento en el domicilio del acusado.
Medidas alternativas
En un primer momento, el Ministerio Público de la Acusación solicitó el tratamiento de la prisión preventiva, por lo que permaneció detenido una semana más. Sin embargo las partes alcanzaron un acuerdo que permitió sustituir la prisión por medidas alternativas.
El juez Falkenberg consideró las condiciones pactadas, que incluyen la fijación de domicilio en la provincia de Entre Ríos, la obligación de firmar mensualmente en la comisaría de Bovril, la prohibición de portar armas y consumir estupefacientes, así como una restricción de acercamiento y contacto con el lugar del hecho, la víctima y los testigos.
Un elemento clave para la concesión de la libertad fue el compromiso asumido por el imputado de realizar una reparación económica total de 20 millones de pesos, monto reclamado por el damnificado.
Camino al juicio abreviado
Según explicó el defensor Alejo Almirón Petrone, el acuerdo de juicio abreviado ya fue presentado y firmado por las partes, aunque aún resta su tratamiento formal en audiencia. En ese marco, la suma entregada por Dodds funciona como un adelanto de la reparación acordada.
De prosperar el trámite, el imputado podría recibir una condena de un año de prisión de ejecución condicional por el delito de defraudación por administración fraudulenta, lo que le permitiría evitar el cumplimiento efectivo de la pena en un establecimiento carcelario.
El caso, que generó fuerte repercusión en la ciudad de Esperanza por involucrar a un tradicional comercio gastronómico, transita ahora su etapa final a la espera de la audiencia en la que se definirá la admisibilidad del acuerdo y la eventual sentencia.
Fuente: El Litoral