Una vez más se puso al frente de la lucha para que Esperanza mejore en cuanto a la seguridad. Primero se reunió con el ministro Maximiliano Pullaro, a quien le pidió que envíe más personal a la Unidad Regional XI y que interceda ante la Justicia, «porque los menores están haciendo lo que quieren»; mientras que en la noche del viernes Liliana Bonfanti dio una vuelta alrededor de Plaza San Martín, esta vez acompañada por menos gente, con el mismo ímpetu de siempre en pos de aportar su granito de arena en la búsqueda del bien común.
Entre sus apreciaciones más destacadas dijo que «hay un quiebre entre seguridad
y Justicia, lo vemos seguido en Esperanza, porque los autores son detenidos y por una cosa u otra recuperan la libertad prácticamente de inmediato».
En otro tramo de su alocución, afirmó que ahora «habrá que seguir dando pelea y tendremos que acercarnos a conversar con jueces y fiscales para ver si se puede cambiar algo, aunque la cuestión de fondo está en manos de la clase política, que debe modificar las leyes, porque hoy los delincuentes gozan de más derechos que los ciudadanos honestos y trabajadores».
Un tema recurrente entre los manifestantes fue el de los menores y algunos, sin entender cómo funciona la Justicia Penal, comentaron que «hay que reclamar en la Fiscalía de Esperanza», pero esa es una apreciación equivocada, porque en la oficina local del Ministerio Público de la Acusación que tiene a la Dra. María Laura Urquiza al frente sólo se tramitan causas donde los presuntos autores son mayores de edad; los delitos que involucran por ejemplo a chicos de 14, 15 ó 16 años son tratados por los jueces de Menores que se encuentran en Santa Fe.