En las últimas horas se realizó la audiencia de medidas cautelares de los tres detenidos en el marco de la investigación por el brutal asalto a Remigio y Odilma Engler, los abuelos que fueron golpeados el 9 de marzo en su vivienda de Lavalle al 2000 y a los que le robaron cerca de un millón de pesos.
Tal como reveló Esperancino.com.ar, durante las últimas semanas se trabajó intensamente y de manera exclusiva sobre este caso, se peritaron las cámaras de seguridad del Centro de Monitoreo municipal, de los peajes y de particulares, se interrogó a numerosos testigos y se llevaron adelante otras tareas e inteligencia por parte de la Agencia de Investigación Criminal de Las Colonias, que actuó bajo la supervisión del fiscal Alejandro Benítez.
La gran labor de los pesquisas y el funcionario judicial tuvo su corolario este lunes, cuando se realizaron seis allanamientos en la ciudad de Santa Fe y uno en Rafaela y se detuvo a tres hombres, dos de ellos hermanos.
Varios medios de comunicación no solo de la ciudad, sino de la región, incluso de la capital provincial reflejaron la información de los operativos, pero Esperancino.com.ar fue el único que dio a conocer los nombres y apellidos de los detenidos: Brian Alexander Muñoz, ex convicto, su hermano Jonatan Eduardo Muñoz y Ayrton Gastón Gamarra.
En los allanamientos la AIC de Las Colonias secuestró una suma cercana a los 800 mil pesos, armas de fuego, municiones, estupefacientes, un automóvil que habría sido utilizado en el asalto al matrimonio Engler y una motocicleta de alta cilindrada que había sido robada un día antes del brutal episodio.
A prisión
Este portal revela ahora que se realizó la audiencia imputativa de los detenidos y que uno de los hermanos Muñoz y Gamarra quedaron en prisión preventiva. Así lo ordenó el juez de la causa a pedido del fiscal Alejandro Benítez.
En tanto el otro de los hermanos Muñoz continuará ligado a la investigación, pero con medidas alternativas a la prisión preventiva.
Benítez les imputó los delitos de robo calificado por lesiones graves y por ser en poblado y en banda, los que prevén penas realmente altas según el Código Penal.
Ahora el fiscal continúa reuniendo indicios del caso con el objetivo de llegar a una condena para los culpables.