Los fiscales María Laura Urquiza y Alejandro Benítez solicitaron la prisión preventiva del policía de San Agustín, Diego Gil, de 42 años -acusado de ser el líder de una banda de delincuentes que cometió asaltos a mano armada en localidades de los departamentos Las Colonias y La Capital-, y dos de sus integrantes, un joven de 19 años y una mujer de 22.
El pedido fue aprobado por el juez de la Investigación Penal Preparatoria, por lo que los cinco detenidos permanecerán tras las rejas, recordando que otros dos miembros quedaron en prisión preventiva en la primera audiencia realizada el miércoles.
Según indicaron fuentes judiciales a Esperancino.com.ar, el abogado defensor del agente de la Unidad Regional XI se opuso firmemente a la medida cautelar y quería que el policía transite la causa en libertad con algunas restricciones, sin embargo los argumentos de Urquiza y Benítez prevalecieron en la decisión del magistrado.
El fiscal del Ministerio Público de la Acusación de Las Colonias recordó que “hay otras cinco personas que operaban como integrantes de la banda y que aún no fueron identificadas”.
Seis atracos
Benítez acreditó a la banda un total de seis entraderas ocurridas entre abril y mayo. Los asaltos fueron cometidos luego de realizar trabajos de inteligencia criminal que implicaban marcar las casas y conseguir información policial para poder dar el golpe.
“Realizaban abigeatos y entraderas con armas de fuego en viviendas rurales”, remarcó Benítez ante la jueza.
El funcionario judicial explicó además que al ingresar a las viviendas, privaban de su libertad a los propietarios para poder robar dinero y elementos de valor.
A lo largo de la audiencia, el fiscal explicó que la primera entradera que se investigó fue la que ocurrió el 1 de abril en una vivienda particular de la zona rural de Colonia San José, cuando al menos seis personas irrumpieron en un domicilio y se llevaron celulares y una suma total de 15 mil pesos. El otro asalto se dio el 10 de abril en una empresa ubicada en inmediaciones de la autopista Rosario-Santa Fe donde un grupo de delincuentes redujo al guardia y se llevaron una serie de computadores portátiles, como también distintas herramientas.
El 25 de abril, en una casa ubicada en la ruta 19, en jurisdicción de San José, un hombre fue asaltado por dos hombres que llegaron a su vivienda y lo redujeron a él y su familia. Seguidamente le robaron una suma total de 45 mil pesos, celulares y computadoras. Según explicó Benítez, los ladrones utilizaron para llevar el botín una camioneta color gris. La otra entradera sucedió ese mismo día y a 400 metros del asalto antes descripto. Allí, ingresaron cuatro hombres con armas de fuego y sustrajeron cinco mil pesos y cuatro dólares estadounidenses, como así también electrodomésticos.
En tanto, una de las entraderas que causó mayor impacto fue la que ocurrió el 7 de mayo pasado, en horas de la medianoche, en una estancia ubicada en la autopista. Esa noche llegaron un total de siete personas que intentaron ingresar ilegalmente a una vivienda pero el dueño cerró todas las puertas. Como respuesta a ello, los delincuentes dispararon un balazo a la mascota de la vivienda y minutos después se retiraron de la propiedad.