En la última sesión del Concejo Municipal, fue aprobada por unanimidad la ordenanza que regula a las vecinales. La norma vigente databa del año 1969.
En la actualidad, la mayoría de las vecinales tienen grandes problemas para conformarse y cumplir su cometido. Si bien el bloque del Partido Justicialista fue quien tomó la iniciativa frente a la necesidad de una reforma presentando un proyecto en el año 2005, la ordenanza aprobada fue producto de una conjunción de anteproyectos de diferentes sectores: el PJ, la UCR (el presentado por el Grupo Formar) y el PS.
Además, contó con la participación de los vecinalistas que, a lo largo de una serie de reuniones, revisaron artículo por artículo el texto, realizando observaciones y propuestas que fueron analizadas por los ediles.
Los puntos destacados de la ordenanza sancionada
– Las vecinales tienen amplias facultades para solicitar información al municipio, producir informes e impulsar acciones para propender al bienestar de los vecinos.
– Régimen electoral con las pautas necesarias para una normal y democrática elección de las comisiones directivas de las vecinales.
– Creación de la figura del coordinador de vecinales, quien será designado por el Departamento Ejecutivo y tendrá la función de prestar la máxima colaboración a las comisiones vecinales a fin de que estas puedan dar fiel cumplimiento a lo establecido en la presente ordenanza. En particular el coordinador les brindará asesoramiento legal y contable. Asimismo, deberá controlar el cumplimiento de sus obligaciones y presentar informes al Departamento Ejecutivo Municipal.
– Marco jurídico para el funcionamiento de la Federación de Vecinales.
– La renovación total de las jurisdicciones de las vecinales, es decir la zona de influencia.
– Creación de las jurisdicciones para que funcionen las futuras vecinales Centro y Aarón Castellanos.
Falta participación
Todos aquellos que participaron en la redacción de esta flamante normativa tienen la expectativa de que potencie a estos organismos tan importantes para la vida en comunidad. Advierten, sin embargo, que las vecinales no funcionan gracias a una ordenanza, ésta les da un marco regulatorio.
Para que prosperen se necesita de esperancinos y esperancinas que participen activamente, que dediquen un poco de su tiempo a procurar la armónica convivencia entre los vecinos, promover actividades, hacer conocer a la Municipalidad las necesidades y problemas de su barrio, entre otros objetivos trascendentales para el desarrollo pleno de la ciudad.