Envianos fotos, videos
o consultas:
3496 534414

Primero las elecciones locales y provinciales, luego la nacional

Los rumores no sorprenden a nadie: el gobierno provincial tiene en carpeta el cronograma para las elecciones 2019. En ese contexto la propuesta es similar a la utilizada en 2015, es decir, no habrá coincidencia con el calendario nacional. Se propondría que en abril se lleven a cabo las primarias y a mediados de junio las generales.

Vale recordar que en 2015 las primarias se efectuaron el 19 de abril y las generales el 14 de junio. Por supuesto que el objetivo es no mezclar ambas elecciones, ya que las PASO para la elección de presidente serán en agosto y la elección final en octubre.

Demás está decir que los tiempos se acortan, la temporada de verano tendrá mucha acción política para completar la grilla de los principales partidos porque el cierre de listas está previsto para el mes de febrero.

Los candidatos de los principales sectores en la ciudad deberán apurar los pasos para definir estrategias y sobre todo los nombres que encabezarán las propuestas.

A nivel provincial ya se escuchan las repercusiones. El senador Omar Perotti, quien se perfila como candidato del PJ, señaló que «el Ejecutivo puede tomar esa resolución» y remarcó que «despegar las elecciones con las fechas que han trascendido permitiría que el que participa de los comicios provinciales también lo haga de las nacionales.

Si las generales aquí son el 16 de junio, los plazos para las inscripciones a nivel nacional cerrarían el 20 de junio, por lo tanto Miguel Lifschitz podría participar en ambas instancias», manifestó, aludiendo a la posibilidad que el mandatario sea candidato a diputado en la provincia y a presidente en la nacional.

«Sería deseable -reclamó Perotti- que haya reglas claras y sepamos con antelación cuándo se vota; que no se decida siempre esto a último momento de acuerdo con la conveniencia del gobierno de turno».

Por su parte Federico Angelini (Pte. del PRO) opinó que apelar a un esquema similar al de comicios anteriores implicaría respetar «las reglas de juego con las que se venía jugando», aunque admitió que para su sector político no sería la estrategia más conveniente.