«En vez de someterme, tomar mi arma y matarme, o tomarme como rehĂ©n y escapar, me vieron como a un ser humano», sostuvo Gary Grimm, un guardiacárcel que sufriĂł un ataque cardĂaco y fue salvado por los presos que estaba vigilando.
El agente estaba controlando a Unos ocho reclusos en una celda de detención del juzgado de distrito del Condado de Parker (Estados Unidos), cuando de repente perdió el conocimiento. «Pensaron que estaba bromeando, pero no», sostuvo el agente.
Al darse cuenta de la gravedad del asunto, los presos empezaron gritar y pedir ayuda sin Ă©xito. Entonces, se abalanzaron juntos contra la reja y lograron romper la cerradura. Luego, se acercaron para comprobar si tenĂa pulso y usaron el dispositivo de radio para avisar a los colegas del vigilante.
«Me emociono porque si hubieran querido hacerme daño, lo Ăşnico que tendrĂan que haber hecho es quedarse allĂ sin hacer nada», remarcĂł el oficial, quien añadiĂł: «En vez de someterme, tomar mi arma y matarme, o tomarme como rehĂ©n y escapar, me vieron como a un ser humano».
El hombre, de 52 años, se retirĂł del trabajo debido a sus problemas cardĂacos y deberá someterse a una cirugĂa para que le implanten un dispositivo de asistencia ventricular.
