No era un partido más, se trataba de la segunda final del torneo 2017 de Liga Esperancina de Fútbol y por supuesto había muchas expectativas sobre lo que podía ocurrir. En ese contexto era de esperar que la suspensión del encuentro por cuestiones climáticas despertara todo tipo de especulaciones.
Sobre el tema, Raúl Escalante, presidente de la LEF, señaló a FM Blue que «el objetivo pasaba por terminar el domingo, si se daba un tercer partido bien, pero se largó a llover en un horario poco adecuado».
Más adelante indicó que «esa contingencia nos obligó a que nos traslademos hasta el club, estuvimos analizando con los dirigentes de ambos clubes la situación. Había problemas en las áreas, el resto del campo de juego estaba blando, con algo de agua pero tal vez se podía jugar».
Por otra parte señaló que «vimos que en el resto de las instalaciones, por ejemplo en la zona donde debían trabajar los periodistas y se encontraba el sistema de cableado para darle alimentación a los equipos, había agua, estaba todo inundado y eso era peligroso», y agregó que «otra cosa que jugaba en contra era que el grupo de la policía de choque venía de Rafaela y por lo tanto sus integrantes tienen una hora de viaje. Ellos nos habían pedido que se trate de resolver alrededor de las 14 el tema, ya que estaba pendiente el traslado del grupo que tiene un costo, por supuesto».
También especificó que «nos habíamos tomado un tiempo hasta las 14,30, pero los presidentes no se pusieron de acuerdo, Juventud quería jugar, la gente local no se hacía responsable de la situación si pasaba algo como tirándole a la LEF la responsabilidad, pero nosotros somos organizadores del torneo nada más y por lo tanto si ellos no se ponen de acuerdo se suspende y punto».
De todas maneras «hasta las 14 la lluvia era intensa, no se sabía que podía pasar. Después el tiempo mejoró mucho, aunque así son las cosas, creo que fue una decisión acertada por lo menos estamos tranquilos que hemos obrado bien».
Además el responsable de la LEF remarcó que «hay que poner en contexto que no era un partido más, sino la final de la Liga, debemos tener en cuenta la parte deportiva. Es una fiesta que no debe empañarse por nada raro. Queremos brindar un espectáculo bien hecho, hace mucho que no teníamos dos equipos de la ciudad en la final».
Escalante aclaró que «nunca se dijo que el partido se juegue a puertas cerradas y sin público porque no estaban dadas las condiciones para que haya gente. Fue algo que se comentó en tono informal por parte de uno de los presidentes.
Ambos estaban dispuestos a jugar, aunque Unión no se quería hacer responsable de lo que podía pasar».
Respecto a los comentarios que se escucharon de uno y otro lado, dijo que «son conclusiones y especulaciones que se hablan pero que cada uno se haga cargo de lo que expresa, nosotros debemos pensar en todos lo que forman parte de un evento de esta naturaleza, no sólo en uno de los protagonistas… Muchas veces con menos lluvia la jornada se suspendió y en este caso con más razón si se trata de la final».
Viernes o domingo
Hay posibilidades que el encuentro revancha se juegue antes de lo previsto, pero el presidente de Liga Esperancina adelantó que el horario del partido será el mismo.
«De todas maneras el miércoles nos vamos a reunir, se viene un fin de semana largo y es posible que el viernes sea una alternativa que nos permitiría tener el domingo como segunda chance por si llueve otra vez, veremos qué sucede en esta semana de reuniones», finalizó Escalante.