El tema fue planteado por habitantes de barrio Oeste, donde en un radio de cuatro o cinco cuadras con pocas horas de diferencia faltaron 10 felinos, pero después se sumó gente de otras zonas que padeció lo mismo. No tienen datos precisos sobre lo que está pasando y quieren que se investigue.
Hace algunos días un hombre de barrio Oeste pidió ayuda en las redes sociales para hallar a su pequeño gatito, que aparentemente estaba extraviado. Grande fue su sorpresa al descubrir que con pocas horas de diferencia varios vecinos habían padecido el mismo inconveniente y en uno de los casos el felino regresó pero con la boca y el cuello quemados.
Esta situación los hizo convencer de que se trataba de algo más complejo que una simple huida de los gatos por sus propios medios y apenas lo comentaron en Facebook se sumaron ciudadanos de otros barrios que pasaron por el mismo problema.
Matías estudia ciencias veterinarias y reside en calle Avellaneda, entre Mitre y Janssen. Él fue quien empezó a sacar a la luz esta historia. Explicó que al menos diez felinos han desaparecido sin dejar rastro alguno, incluyendo uno de sus tres gatos el día jueves de la semana pasada.
«Cuando pasó hice una publicación por Facebook como se acostumbra por si alguien lo encontraba y después me enteré que los dos gatos de mi vecina también desaparecieron justamente el mismo día que la mía», relató.
Dijo que el sábado uno de los dos gatos de la vecina «apareció lastimado, tenía la boca y el cuello quemados, del otro no hay rastros. No conforme con esto a una compañera de la facultad también se le perdió su gato, ella vive a una cuadra y media de mi casa».
Destacó que a través de la publicación en la red social recibió numerosos mensajes de gente de otros sectores de la ciudad que expresaron que vivían la misma situación. «Hay muchos casos, estamos ante algo importante, alguien los está cazando no sabemos para qué. No es solo una mascota, no es un cazador de ratas que tenemos en la casa, es parte de la familia para nosotros, aunque es evidente que hay gente que no lo ve así», afirmó.
La extraña desaparición de estas mascotas generó una serie de rumores en las redes sociales, comenzaron a entretejerse historias que apuntan a que podrían ser utilizados en ritos satánicos.
«Queremos que alguien investigue, porque no es normal lo que está sucediendo, para algunos puede ser un tema menor, pero para nosotros no… Además, ¿qué intenciones tienen los que están detrás de esta locura», cerró diciendo.