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Es una situación que se reitera y no hay datos certeros que permitan individualizar a los responsables, ya que los funcionarios provinciales que deben controlar brillan por su ausencia y las pocas veces que actúan su comportamiento deja mucho que desear. ¿Por qué nadie hace nada?
Nuestra ciudad posee un pasivo industrial muy grande basado en la irresponsabilidad de la curtiembre Sadesa y la empresa Yeruvá, entre otras firmas, a las que poco los importó -ni les importa- el daño que causan al medio ambiente y las complicaciones generadas a los vecinos.
Dicho esto, compartimos material fotográfico tomado sobre el Canal 1º de Mayo, pocos metros al sur de su intersección con Paso Vinal.
En las imágenes se puede observar con claridad que existe un caño clandestino o al menos se trata de un conducto que presentado como desagüe pluvial arroja otra cosa a ese zanjón que continúa su recorrido hasta llegar al Salado.
El color del líquido y su olor no admiten dobles interpretaciones, aunque como en esta materia los controles son muy laxos y la conducta de los inspectores de Medio Ambiente nos llena de dudas, sólo planteamos el tema, no sea cosa que después los empresarios que se manejan con impunidad porque hay funcionarios públicos con “serios problemas de visión y casi sin olfato” terminen anunciando, como hicieron hace tiempo los responsables de Yeruvá, Miguel Requena y Roberto Gay, que es “un olor aromático que no tiene ningún tipo de complicaciones”… Sí, leyó bien, afirmaron eso después de días de arrojar todos los desechos sin un tratamiento previo adecuado.
Conociendo estos antecedentes sacamos a la luz el problema para que alguien reaccione, sabemos que este portal al ser indiscutido líder en cantidad de lectores llega a miles de vecinos, incluso a los despachos del poder, entonces aguardamos la reacción, aunque por favor, a los de acá y a sus pares de Santa Fe, si nos van a seguir tomando el pelo para proteger a los industriales que hacen lo que quieren, vaya a saber a cambio de qué o de cuánto, al menos piensen una respuesta más “creativa” que la brindada oportunamente desde Yeruvá.