Un matrimonio comenzó a ser juzgado por haber abusado sexualmente en forma reiterada de su propia hija y haber enviado los videos pornográficos a un cliente. Los hechos habrían sucedido al menos desde mediados del año 2016. Los datos.
Fue el 17 de junio del 2017, cuando una nota anónima llegó a la Delegación Santa Fe de la Policía Federal Argentina. «Una mujer prostituye a su hija por plata», indicó ese llamativo escrito que acompañaba el nombre de la denunciada y la dirección de donde se cometían los hechos.
Al lado de la nota, estaba un teléfono celular cuyo contenido fue la llave que permitió destapar un aberrante caso de trata de personas que involucró a dos padres y que tuvo cómo víctima a su hija, una niña que en su momento tenía 9 años.
A dos años de esa nota, el caso llegó a juicio y este jueves, en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe comenzaron a ventilarse los luctuosos hechos ocurridos en una vivienda de la localidad de Pilar, en el departamento Las Colonias.
Por el suceso, comenzó a ser juzgado un matrimonio conformado por Gisela S. y Claudio R., ambos acusados de haber abusado sexualmente y en forma reiterada de su hija y haber difundido dichos abusos mediante videos pornográficos que eran registrados por la madre de la víctima y que los enviaba a un «cliente».
Una madre, un teléfono y «Julián»
Los hechos que comenzaron a ser materia de debate en el estrado federal se habrían llevado a cabo al menos desde el 2 de agosto del 2016 y hasta el 30 de mayo del 2017 en una vivienda de la localidad de Pilar según la investigación que llevó adelante el personal del «Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el delito de Trata de Personas».
En el celular que fue aportado en la denuncia anónima, se encontraban conversaciones que fueron mantenidas entre la madre de la niña con un hombre identificado como «Julian». En esos diálogos, se permitió establecer cómo la mujer ofrecía a su hija para mantener relaciones sexuales a cambio de dinero.
Con la investigación avanzada, el 17 de julio del 2017, agentes del programa Rescate y efectivos de la Policía Federal irrumpieron en la vivienda donde residía el matrimonio junto con la víctima y el resto de los hijos. En ese procedimiento, fueron detenidos Gisela S. y Claudio R. y puestos a disposición del juez federal de Rafaela, Miguel Abasolo, el marco de la causa que instruyó además el fiscal subrogante de esa ciudad, Federico Grimm.
El juicio contará con el paso de 20 testigos que prestarán su declaración ante el tribunal de jueces y así permitirán establecer que sucedió en la vivienda de la localidad de Pilar.
Fuente: Uno Santa Fe