Finalmente se hizo realidad. El gran show de Los Palmeras en el centro de Capital Federal con la atención de todos los medios de comunicación. Ayer cerca de las siete de la tarde subieron al escenario y a sus espaldas quedaron la 9 de Julio y el Obelisco. Ahà adelante, casi pegados a ellos, los músicos de la Filarmónica de Santa Fe. Abajo, cerca de 80.000 personas, según los organizadores.
Fueron 22 temas, cada uno con su presentación correspondiente, a cargo de los animadores. Y la misma sensación. Esa que advirtió Marcos Camino: «Uno se cree que estÔ mÔs en el Colón que en una bailanta del Conurbano».
Los Palmeras y la Filarmónica no se cansan de convocar multitudes. El récord de convocatoria fue en Rosario: 120 mil personas bailando sus cumbias, sinfónica incluida. En Santa Fe, un poco menos: 90 mil. En Carlos Paz, Córdoba, hubo mÔs de 50 mil. Ahora hay interés para que se presenten en Mendoza, Bariloche, Salta y San Juan.
La idea fue del director de la compaƱĆa discogrĆ”fica con la que trabajan, que convocó a 50 mĆŗsicos de la Filarmónica. Ā«A los mĆŗsicos les encantó la propuesta. Ellos antes que escuchar mĆŗsica clĆ”sica habĆan conocido la cumbia. Somos de barrio y en Santa Fe siempre sonaron Los PalmerasĀ», explica RubĆ©n Carughi, director de la Filarmónica.
Marcos Camino dice no poder precisar el año del debut de Los Palmeras en Buenos Aires. Calcula que fue entre 1978 y 1980 (la banda nació en 1972).
ReciĆ©n en 1983 se volverĆan fuertes. Siempre en la zona sur del Conurbano, donde históricamente sonó, y suena, la cumbia santafesina. Veinticinco aƱos despuĆ©s, la locura: el Bombón Asesino los Ā«sacó» de las bailantas y los instaló en las discotecas porteƱas, casamientos y fiestas privadas tops. Ā«Pero esto es el techoĀ», comentó Marcos Camino a ClarĆn, durante la prueba de sonido. Ā«Nos costó mucho: decĆan que la cumbia es de negros, de periferia, nos discriminaban. Y ahora estamos acĆ”, en el Obelisco. No creo que podamos superar lo que vivimos esta nocheĀ».
