El aumento del dólar, la inflación y la crisis económica que está lejos de haber pasado, posibilitaron que los precios de los distintos artículos que componen la canasta familiar se hayan disparado a cifras sorprendentes.
De acuerdo a lo informado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el precio de los alimentos subió un 35% en los primeros nueve meses del año, aún por encima de la inflación promedio que ronda el 32%, pero algunos alimentos básicos aún fueron más allá de esas cifras.
Según esos datos oficiales la harina encabeza el ranking con un alza que se ubica arriba del 144 %, superior incluso al aumento del dólar en el mismo período. A su vez dicha materia prima vital arrastró al pan, que tuvo una suba promedio del 65% y las pastas un 68%.
El pollo y algunos cortes de carne vacuna también superaron ese promedio con aumentos que fueron un poco más allá del 50%. Por arriba de la inflación también se ubicó la yerba, cuyo precio se incrementó un 48% en lo que va del año. El aceite, con un alza del 66%, fue otro producto que se destacó en la tabla confeccionada por el organismo.
Estos números muestran a las claras que la población con menores recursos sufre más el impacto de la inflación y son indicadores además del aumento de la pobreza y de la indigencia y a su vez explican la fuerte caída del salario real y del poder adquisitivo de buena parte de la población.