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Juzgan a un esperancino por tentativa de homicidio y amenazas contra su ex pareja

Se realizó la audiencia preliminar al juicio con la presencia de las fiscales María Laura Urquiza y Mariela Jiménez. La investigación comenzó el 20 de marzo de 2018 a partir de una denuncia que realizó la víctima por violencia física. Todos los datos.

Restan días para que comience el juicio oral y público contra el esperancino Hernán Carlos Wernli de 43 años, quien está acusado de ser el autor de amenazas coactivas calificadas, privación ilegítima de la libertad calificada, estos dos delitos en el marco de la ley de violencia de género, incumplimiento de mandato judicial reiterado, tentativa de homicidio calificado por el vínculo y por ser cometido mediante violencia de género y daño contra su ex pareja.

En las últimas horas se realizó la audiencia preliminar en la que el hombre acudió junto a su abogado ante el juez Jorge Pegassano y las fiscales María Laura Urquiza y Mariela Jiménez. Ambas partes presentaron las pruebas y la lista de testigos con los que contarán en el debate.

 

El inicio de una historia de terror

El 20 de marzo del año pasado, la víctima denunció la violencia física sufrida, que pudo constatarse por las lesiones que presentaba en su cuerpo. Ese día, alrededor de las 20, su ex pareja la hizo subir por la fuerza a su auto y la golpeó. Durante más de una hora y media la amenazó diciendo que la mataría si no le decía “con quién andaba”, le ató las manos en la espalda y exhibió un bisturí mientras le decía “te voy a degollar con esto”; todo con el objetivo de que la mujer le entregara su celular desbloqueado.

 

Más violencia

Las medidas de distancia acordadas con la víctima no evitaron que el acusado se acercara a su ex, ni a la hija que tienen en común, las acosara por vía telefónica y amedrentara personalmente. La violencia fue aumentado hasta que el lunes 23 de abril de 2018 antes de las 8 de la mañana, el imputado, que se trasladaba en un automóvil, la interceptó en la calle mientras ella circulaba en bicicleta. Fue en calle Janssen entre Avellaneda y Güemes. “El hombre descendió del vehículo, corrió hacia su expareja y la forzó a bajar de la bicicleta. La mujer se resistió, motivo por el cual cayó al piso, el imputado la agarró del cuello y de los pelos y la arrastró hacia el auto, mientras le aplicaba descargas con una picana eléctrica de mano”, explicó la fiscal Urquiza.

“Los ataques no culminaron en ese momento, porque el acusado la introdujo en el vehículo -a pesar de la incansable lucha de la mujer- y comenzó a conducir a toda velocidad y con la puerta abierta, sin importarle que la mujer tenía la parte inferior de su cuerpo fuera del automóvil. Mientras avanzaba con el auto, la parte inferior del cuerpo de la mujer era arrastrado por el asfalto. Además, le continuaba realizando descargas eléctricas y propinando golpes de puño en su cabeza y en el rostro”, añadió Urquiza.

La fiscal del MPA manifestó que “al llegar a la intersección con calle Güemes, comenzó a circular en contramano y a elevada velocidad, motivo por el cual impactó su automóvil contra una camioneta que estaba estacionada en la mano izquierda y contra otra camioneta que estaba en la derecha. Algunos testigos intentaron intervenir, pero desistieron ante la amenaza: ‘Correte o te meto un chumbo’, les dijo.

Es evidente el desprecio del imputado no sólo por la vida ajena, sino por el género femenino. Para la realización de todas las maniobras violentas se aprovechó de su superioridad y fortaleza físicas. Además, siempre se representó y aceptó el posible resultado de muerte al que estuvo expuesta la mujer. Siempre la manipuló como a un objeto de su propiedad, pretendiendo regir su destino, cuestión que surge a todas luces tanto de procurar mediante el uso de una violencia desmedida incorporarla al vehículo, como de afirmarle que la colgaría y mataría despacio, lentamente, en claro reflejo del sometimiento del que la mujer es víctima”.

 

Incumplimientos

El delito de incumplimiento de mandato judicial es por otros cuatro hechos en los que no cumplió con la medida de distancia dispuesta por el Juzgado de Distrito número 19 en lo Civil, Comercial y Laboral de Esperanza y la medida de distancia dispuesta como medida alternativa a la prisión preventiva por el Juez Jorge Patrizi.

“Los incumplimientos fueron por acercarse en la calle a la mujer y a la hija de ambos -menor de edad- y porque las contactaba por teléfono y a través de mensajes de texto”, informó Urquiza.