En las distintas disciplinas donde el esperancino participó se ubicó entre los mejores y justo al cumplir 21 años se hizo el mejor regalo, consagrándose como número uno del planeta en la Categoría Suelo. Un nuevo objetivo logrado en este excepcional atleta.
Es ejemplo de superación y perseverancia, además de sumarle una alta dosis de capacidad técnica, lo que le permitió ir escalando hasta llegar a las Olimpíadas Especiales de Alemania, el Mundial de la especialidad, con la posibilidad de pelearle de igual a igual a todos.
En las primeras jornadas siempre se mantuvo entre los seis mejores y al llegar a la especialidad Suelo brilló tanto que emocionó a los presentes y se ubicó en el lugar más alto del podio.
Felicitaciones a él y a su entrenador Adrián Berrio, ya que conformaron una dupla exitosa en lo deportivo y en lo humano.
