En materia de tránsito se pueden observar todo tipo de conductas, especialmente las violentas ante una mala maniobra y ni que hablar una vez producido el accidente.
Sin embargo lo que vamos a contar sale de lo habitual, porque como expresa el título de esta noticia, chocaron, se bajaron preocupadas por lo sucedido, pero de repente todo cambió y apareció la felicidad… Sí, no estuvimos tomando de más en la previa de la Navidad, espere que contamos todo como siempre hacemos en el portal líder en información y cantidad de visitas.
Resulta que esta semana calle Sarmiento, en particular al 2200, en la cuadra posterior a Plaza San Martín, es «un infierno», por momentos hay que circular a paso de hombre porque es común que se retiren del lugar distintos rodados o que existan maniobras lentas para estacionar a 45 grados.
En medio de este panorama se armó una cola bastante importante y al parecer una conductora no advirtió que los autos estaban detenidos en la calle, por lo que a pesar de frenar terminó embistiendo de atrás a otro vehículo.
El ruido alertó a la gente de los comercios que salió de inmediato a observar qué había sucedido: los dos rodados involucrados tenían mujeres al volante que descendieron tomándose la cabeza preocupadas por el hecho… Pero el malestar les duró segundos, ya que se conocían y aparentemente hace mucho no se veían porque de inmediato se abrazaron y empezaron a reírse debido a la situación.
Mientras hablaban de este tema y de otras situaciones de la vida no se percataron que la cola de autos se extendía casi dos cuadras… Terminó todo bien, ya que los autos implicados apenas tuvieron mínimas evidencias de lo acontecido y lo que se presentó como un inconveniente se convirtió en un festejado reencuentro. Cosas que pasan en las calles de la ciudad.