Siguen las malas noticias para los números oficiales. Según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, la inflación de mayo alcanzó el 2,1%, por lo que la suma de los cinco primeros meses del año alcanza casi el 12%, muy lejos de las estimaciones del gobierno que preveía sostenerse en un 15% para todo 2018.
De todas maneras es un porcentaje que se ubica por debajo de lo estimado por consultoras privadas, que presagiaban algo más del 2,5%.
Las causas principales de los nuevos aumentos en los índices se deben fundamentalmente a las subas en combustibles y transporte.
Presentadas así las cosas, se achica el margen de error que le queda al Gobierno para dominar la inflación bajo los nuevos estándares exigidos por el Fondo Monetario Internacional. Encima es necesario transitar junio, donde se espera que impacten los efectos de primera línea de la devaluación, y los aumentos restantes en materia de transporte en lo que queda del año. ¿Cuál será el porcentaje al llegar al cierre de diciembre?