La escuela de Empalme San Carlos, ubicada detrás del Aeródromo de Esperanza, sufrió dos robos en los últimos 15 días.
Aprovechando la amplia extensión de los caminos rurales y la dificultad para patrullarlos, los delincuentes ingresaron forzando aberturas.
Se llevaron bachas de baño, un inodoro y un ventiluz.
Además provocaron destrozos y orinaron en baldes que son utilizados por la escuela.
Los vecinos destacan que hay patrullaje, pero los malvivientes ingresan cuando la policía está lejos y pasan por los campos con los elementos robados.