Cada año, al aproximarnos a las fiestas, se repite el tire y afloje entre los empresarios locales que piden abrir sus locales el domingo previo a la Navidad y los referentes del gremio que nuclea a los trabajadores, quienes exigen el cumplimiento de las normativas vigentes.
En nuestra ciudad una ordenanza aprobada hace bastante tiempo de manera unánime adhirió a la Ley de Descanso Dominical que establece, claramente, cuándo y quiénes pueden atender al público en distintas fechas.
Insólitamente algunos concejales que levantaron la mano para adherir a esa norma, entre “gallos y medianoche” cambiaron su postura y son quienes promueven excepciones para las fiestas, poniéndose del lado de los empresarios.
Desde el Cece han escuchado y atendido algunas sugerencias lógicas de los hombres de negocios, pero con razón se mostraron inflexibles ante un nuevo intento de avasallar la ordenanza, lo que crearía un peligroso antecedente porque cualquier otra persona el día de mañana podría acercarse a los ediles, persuadirlos y de repente existirían un montón de violaciones a las leyes que regulan nuestra vida en comunidad… Además, en este caso puntual, los comercios abren el sábado 21, lunes 23 y martes 24, por lo que la gente tiene tiempo de sobra para realizar sus compras navideñas.
Entretelones
Como dijimos, mediante notas enviadas a los concejales, al Departamento Ejecutivo, al Centro Empleados de Comercio de Esperanza y haciendo lobby para generar presión, solicitaron “trabajar el día domingo 22 de diciembre, considerando la difícil situación que atraviesa el comercio y la contracción notoria del consumo interno, que llevan al cliente muchas veces a decidir realizar compras muy cerca de las fiestas”.
El titular del Cece, Héctor Húbeli, contestó que “es imposible avalar el incumplimiento a la Ley de Descanso Dominical, por lo cual el domingo 22 de diciembre deben permanecer cerrados los comercios en los términos que la Ley lo establece”.