En Esperancino.com.ar compartimos todos los datos sobre un conocido habitante de la ciudad que tiene antecedentes por homicidio y fue descubierto mientras pretendía sustraer elementos de una vivienda. Pudo ser una tragedia. ¿Hasta cuándo seguirá libre?
Después de las dos de la madrugada del viernes un llamado al 911 alertó sobre un robo en una propiedad de Corrientes 339, en el barrio Sur de la ciudad.
De inmediato varios móviles del Comando y uno del Cuerpo Guardia Infantería se dirigieron al lugar y allí un vecino señaló que adentro estaban peleándose el dueño del inmueble y el ladrón.
Efectivamente «se daban con todo» y ambos terminaron con lesiones, pero minutos después se aclaró la situación: ese domicilio pertenece a una persona de 34 años apellidada Casas, quien escuchó ruido en la cocina y al levantarse recibió un golpe del desconocido que estaba apoderándose de distintos elementos.
Identificado el visitante, no era otro que Ezequiel «Vieji» Gherardi, de 25 años, domiciliado en calle Colombo – Müller y con un largo historial delictivo, destacándose entre otros delitos que asesinó a «Tuta» Rizzi hace varios años, estuvo prófugo y luego se entregó confesando el hecho.
La ineficiente fiscal de ese momento, Clelia Trossero, en un acuerdo muy polémico, consensuó con el abogado defensor de este delincuente que sólo se interne un par de meses para intentar recuperarse de su adicción a diversas drogas y listo, por eso al poco tiempo, a pesar de haber matado a balazos a un vecino, volvió a sus andanzas y, a juzgar por lo ocurrido ahora, su vida no cambió demasiado.
Entre las leyes laxas y esa condena aceptada por una impresentable fiscal, parece que no hay espacio que la Justicia defienda a la gente trabajadora… ¿Estarán esperando que mate a otro?