La metalúrgica emblemática de la ciudad ubicada en la esquina de Laprida y Schneider anunció que cierra sus puertas y en consecuencia doce personas se quedan sin trabajo.
Luego de que Esperancino.com.ar, el portal líder en cuanto a información y visitantes, diera a conocer esta situación, los propietarios difundieron un comunicado argumentando que la firma claudicaba por decisiones personales, texto que copiaron, pegaron y leyeron la mayoría de los medios de comunicación.
Sin embargo, los empleados dejaron en claro que la verdadera razón del cierre es la falta de ventas en los últimos años.
“La cosa se veía venir y al final se llegó a este punto, estamos en una situación muy complicada, no hay ventas, en estos años viene todo mal, todo para atrás.
Hace un tiempo, cuando despidieron a otros muchachos, desde el Ministerio de Trabajo se habló sobre alguna ayuda que podía venir, pero no sabemos que pasó después, nadie nos dijo nada sobre las negociaciones”, declaró uno de los trabajadores en diálogo con FM Blue.
Otro de los empleados, que cuenta con 33 años de servicio, detalló que recibirán la indemnización correspondiente “pero la plata no alcanza para nada, si bien ayuda, lo más importante es tener el trabajo”.
Confirmó además que “las puertas de la empresa se cerrarán a partir del viernes 29 de este mes, y agregó que “ojalá mis compañeros y yo podamos conseguir otro trabajo, pero viendo cómo está la situación del país y la edad que tenemos va a ser muy difícil”.
“Teníamos la esperanza de salir adelante, pero las cosas se complicaron y terminaron en esto, lo único que quiero es trabajar, es algo que necesito sí o sí”, manifestó.
Estos dos testimonios y los de otros tres empleados que dialogaron con este portal y pidieron por favor no hacer públicos sus datos personales evidencian el motivo por el cual la metalúrgica de García, Capelino y Bonvin deja de funcionar.