En extensa entrevista habla de lo que puede suceder el año que viene en Esperanza, de las chances del Frente Progresista Cívico y Social, se refiere a la marcha de la administración liderada por Ana Meiners y entre otras cosas opina del gobierno nacional.
Cristian Cammisi se refiere a los comicios del año que viene en Esperanza y también opina de la marcha de la gestión Meiners, las cosas que se hacen bien y las que se tendrían que potenciar. Además aporta su mirada sobre la compleja realidad económica que atraviesa el país.
Es el dirigente del radicalismo con más poder electoral en Esperanza, así lo evidencian todos los sondeos, pero si bien aún mantiene la idea de presentarse como candidato el año que viene, en esta charla Cristian Cammisi afirma que no hay salvadores en la política de la ciudad, por lo cual tienen que debatir cuáles son las mejores alternativas y consensuar las postulaciones.
– Hace algunos meses dijo en estas páginas que le interesa ser protagonista en las elecciones de 2019, ¿mantiene esa postura?
– Ningún partido tiene un Messi y si lo tuviera, en política no existen salvadores, por eso debemos pensar como equipo.
Hay que sentarse a conversar y definir cuáles son los candidatos más indicados para cada lugar. No es una cuestión solamente de ganas, con eso no alcanza, porque siempre surge gente que quiere postularse, aunque se tienen que considerar diversos factores.
En el radicalismo soy uno más dentro de un equipo y estoy dispuesto a dar una mano y participar, pero si aparece una persona que puede aportar mejores cosas seré el primero en correrme, porque en política tenemos que terminar con el egoísmo.
– En los últimos comicios mucho se habló del arrastre nacional, todos coincidieron que el sello Cambiemos tuvo fuerte injerencia en gran parte del país, incluso en esta ciudad. ¿Qué puede pasar el año que viene?
– Por varias razones el contexto es totalmente distinto. Primero, las elecciones locales y nacionales son separadas.
Segundo, el viento a favor que tuvo Cambiemos el año pasado se convirtió en una brisa y ahora por momentos parece viento en contra. Más allá de eso hay que respetar al estratega local de esa fuerza, que consiguió que un sello partidario por sí solo de arranque tenga el 25 por ciento de los votos.
Considero que los comicios de 2019 en Esperanza están más abiertos que nunca y los que piensen que ganaron antes de ir a las hurnas se equivocan feo.
– ¿El Frente Progresista se presentará unido?
– Unidos o con internas cada uno terminará trabajando con un mismo objetivo en la elección final, que no tiene absolutamente nada que ver con anteriores elecciones, ya que pueden existir tres o cuatro opciones y la gente analiza más a los candidatos.
Gestión local
– ¿Cómo observa la marcha de la administración Meiners?
– Hay cosas que se hacen bien, por ejemplo el Plan de Accesibilidad, porque hubiésemos preferido que sea de pavimento en su totalidad y un poco menos costoso en cuanto a lo que deben abonar los vecinos, sin embargo no deja de representar un avance.
Considero lo mismo respecto a la idea de trabajar con ASSA para dotar con la obra de cloacas a cada uno de los de los domicilios que poseen agua potable, es una cuestión trascendente desde lo sanitario y el nivel de vida de los vecinos.
Las principales diferencias con la actual gestión pasan por la visión, tienen que ver especialmente con el gran potencial desaprovechado, sobre lo que podríamos ser y no somos por errores de estrategia y de un proyecto con un objetivo claro. Lo llevo al deporte, es como que nos conformamos con ser un equipo de mitad de tabla cuando estamos en condiciones de pelear el campeonato.
– Específicamente, ¿a qué hace referencia?
– Sencillo, los límites de hasta dónde Esperanza puede ser una ciudad de avanzada, de las más desarrolladas del país, están en la cabeza de quienes la conducen. Tenemos un enorme potencial, desde distintos aspectos no existen límites, como el industrial y el turístico.
Sigo pensando que debemos transformarnos en el Polo Educativo de Santa Fe, están las facultades, aunque podríamos tener otras con carreras nuevas e innovadoras. Se trata de potenciar las ventajas comparativas que ahora no explotamos.
Ni hablar desde lo cultural, es evidente la gran movida que realizan las instituciones y no es acompañada desde el Estado. Lo mismo vale para el deporte, que es un factor de contención social enorme y amerita mayor esfuerzo por parte del Departamento Ejecutivo.
– Cuando dialoga con los vecinos, ¿cuáles son las preocupaciones que le manifiestan?
– Siempre se producen quejas por situaciones puntuales derivadas de la Secretaría de Servicios Públicos, pero en particular a los ciudadanos les preocupa la marcha del Plan de Accesibilidad, ya que las obras deberían estar terminadas, que haya frentistas que no pagaron no es justificativo, eso ya está incluido en un ítem del costo como incobrable. Es un tema a seguir con atención.
Hablando de obras, esta administración local debería ser más agradecida, porque nunca hubo en la historia un gobierno provincial que haya invertido tanto en la ciudad.
Repasen desde 2007 hasta la fecha, los cambios con fondos de otra jurisdicción son muchísimos y de altísimo costo, a esto nadie lo puede negar.
Situación nacional
«No podemos olvidar que venimos de doce años de corrupción y soberbia K. La gente rechazó eso en 2017 cuando votó. Sin embargo tampoco podemos olvidar que en 2015 elegimos a Mauricio Macri para que resuelva los problemas de la gente y es evidente que no se está dando.
Cristina Kirchner debe responder ante la Justicia y esa situación tiene que seguir los carriles institucionales, pero mirar televisión y ver durante un montón de días la historia de los cuadernos Gloria 2 ó 3 años después que el kirchnerismo se fue del poder me suena a maniobra de distracción perfectamente armada.
A Macri todavía le queda tiempo y tiene aún algo de la confianza que los votantes depositaron en él, aunque es evidente que en muchos aspectos urge dar un golpe de timón», expresa Cammisi.
– ¿Qué cambiaría de lo que está haciendo la Nación?
– A la gente tienen que decirle la verdad, basta de culpar a unos u otros. En campaña prometieron cosas que todos sabíamos que eran imposibles de cumplir, pobreza cero, 82 por ciento móvil para los jubilados, inflación debajo de los dos dígitos y que los trabajadores no pagarían Impuesto a las Ganancias, entre tantos asuntos que quedaron en el aire, en eso deben enfocarse.
Fuente: Edición Uno.