El padre Axel Arguinchona relató en primera persona el accidente que protagonizó en la Ruta Nacional 19, a la altura del kilómetro 142, en cercanías de San Francisco, en Córdoba. “ Íbamos con una familia amiga a festejar un cumpleaños. Pasando San Francisco se originó este choque en cadena. Estaba mirando para adelante, con buena visibilidad, con las manos en el volante, pero es un segundo, fue muy grave”, describió sobre el siniestro, en Aire.
«Fue un segundo», dijo el padre, tras su accidente en Córdoba
El sacerdote explicó que viajaba con amigos de Esperanza rumbo a Valle Hermoso cuando, a unos 800 metros del peaje de Devoto, se produjo la colisión en cadena. “Por más que estás con todas las antenas puestas, es un segundo”, insistió. Según reconstruyó después, una maniobra de motos obligó a frenar a los vehículos que circulaban adelante. Él fue el último auto que impactó. El conductor que venía detrás logró volantear y evitar el choque.
“Desde el primer instante lo sentí así y lo sigo repitiendo: Dios y la Virgen me salvaron de la muerte”, afirmó. Destacó que los airbags funcionaron correctamente y que llevaba colocado el cinturón de seguridad. “Estuve en las manos de Dios y de la Virgen para seguir adelante”, sostuvo. Tras el accidente, tres personas resultaron lesionadas y fueron atendidas en el hospital de San Francisco. En ese primer control médico no se detectaron lesiones de gravedad y regresaron a Esperanza. Sin embargo, días después, ya en la ciudad de Santa Fe, decidió realizarse estudios complementarios. “Cuando el Espíritu Santo te dice que regreses y te hagas todos los estudios, hay que hacerlo”, señaló. Fue su traumatólogo, el doctor Pablo De Elía, quien confirmó el diagnóstico: fractura de esternón.
El diagnóstico y la operación
“El jueves pasado me diagnosticaron que tengo fractura de esternón. No hacía falta internación, pero sí reposo absoluto e internación domiciliaria. No puedo moverme”, explicó. La lesión, según detalló, es de consideración y requiere intervención quirúrgica. La operación se realizaría en los próximos días, una vez autorizada por la obra social.
Mientras aguarda la fecha, permanece en reposo estricto para evitar complicaciones. “Confío plenamente en que Dios y la Virgen van a guiar las manos de los médicos”, expresó, al tiempo que remarcó la importancia del acompañamiento profesional.
Una experiencia atravesada por la fe
A lo largo de la entrevista, el padre Axel vinculó el episodio con una vivencia espiritual profunda. Citó pasajes bíblicos y reflexionó sobre el sentido del dolor desde la fe cristiana. “Sé que de todo esto tengo que sacar una enseñanza. El dolor, la dificultad, la enfermedad, para nosotros es un camino de salvación”, afirmó.
También destacó el impacto emocional que le generó la cantidad de mensajes recibidos. “Son cientos y cientos. Gente creyente, no creyente, de otras confesiones, amigos, familiares. No me siento solo. Me siento tremendamente acompañado”, dijo.
Recuperación y gratitud
El tiempo de recuperación posterior a la cirugía dependerá de la evolución médica. Por ahora, el objetivo inmediato es atravesar la operación con estabilidad y continuar el reposo.
“Gracias por tanto amor, por tanta cercanía”, repitió hacia el final de la charla. La experiencia, marcada por la gravedad del impacto y el diagnóstico posterior, abrió para él una etapa de quietud obligada, reflexión y agradecimiento.