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El padre Axel se refirió a la pobreza y contó cómo cambió su tarea en el último tiempo

El sacerdote Axel Arguinchona volvió a la capital provincial el 15 de diciembre del año pasado para hacerse cargo de la parroquia de San Agustín, luego de más de tres años en Esperanza.

Consultado por los colegas de El Litoral, analizó la situación de pobreza que se vive en el país.

Fiel a su tarea de evangelizador dijo que “lo primero que tenemos que recordar es que la pobreza más grande es la ausencia de Dios en el corazón”. Y después “acompañar en los dolores de todos los días, los desencuentros intrafamiliares y extrafamiliares entre las personas, la falta de trabajo”, a sabiendas de que “uno tiene que llevar esa palabra de fortaleza y esperanza sabiendo que estar unidos es muy importante”. “Sabemos que la única manera de salir adelante es provocando la unidad en el encuentro, reconociendo que somos diferentes”, manifesta para dejar en claro que la invitación es a personas de su propia y de distinta fe.

“¿Cómo se trabaja cuándo las necesidades son tantas y tan urgentes?”, fue la pregunta de la periodista santafesina.

A lo que el padre contestó que “en primer lugar, lo importante es encontrarse con las personas, mirarlas a los ojos, compartir la vida, preguntar qué les está pasando interiormente. La gente sabe que no tenemos soluciones a todos los problemas, pero que siempre van a estar las puertas abiertas y que tratamos de direccionar las ayudas, porque hay temas que corresponden al Estado. Hay que invitar a la gente a ser partícipe de barrio nuevo y que pongan a disposición de la comunidad lo que son y lo que tienen, por poco que sea. Porque nadie es tan rico que no necesite a los demás, pero nadie es tan pobre que no tenga algo para compartir.

 

Emergencia alimentaria

“La Iglesia propuso la declaración de la emergencia alimentaria y nutricional. Acá ocurre lo mismo que en una casa de familia: es una redistribución del dinero. No se están buscando más impuestos, sino redistribuir lo que se tiene y privilegiar la comida con nutrición.

Si el Estado nacional no actualiza sus partidas desde 2016, no podemos seguir de la misma manera. Hay que buscar soluciones de fondo, pero en este momento en que hay hambre, tenemos que salir al encuentro de esa necesidad concreta y que la ayuda llegue a los más necesitados”, expresó el ex párroco de nuestra ciudad.

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