Eduardo Wabek falleció como consecuencia de un siniestro vial. Sus familiares denuncian irregularidades: «según los papeles» el auto que lo chocó era manejado por un policía retirado, pero ellos dicen que conducía su hijo, quien habría estado alcoholizado. Pedirán justicia en Plaza San Martín.
El domingo 14 de enero cerca de las 21:30 sobre el sector norte de ruta 6 se produjo una fuerte colisión entre dos vehículos, llevando la peor parte el conducido por Eduardo Wabek, ya que fue chocado desde atrás y este esperancino quedó atrapado en el habitáculo del rodado.
Trabajaron en el lugar todos los sistemas de emergencias de la ciudad y a pesar de estar consciente, Wabek manifestaba sentir un profundo dolor en la zona del pecho, por lo que fue derivado a un centro asistencial y producto de esta lesión horas más tarde perdió la vida.
Controversia
De acuerdo al relato «oficial», el otro vehículo tenía al volante al comisario retirado Daniel Grau, hermano de quien fue jefe de la policía provincial, Rafael Grau… Sin embargo los familiares de la víctima, desde el inicio, apuntaron a que eso es mentira: creen que el joven Ramiro Grau manejaba el Peugeot 308 que aparentemente circulaba a alta velocidad, presumiblemente después de disfrutar de una larga jornada en el balneario municipal.
Los allegados a Wabek que dialogaron con Esperancino.com.ar y que también expresaron su dolor e impotencia por esta situación en las redes sociales no ahorraron críticas (debajo de este este artículo una de sus consideraciones). A modo de síntesis plantean que en vez de socorrer a quien estaba atrapado se preocupó por llamar a su padre para que lo reemplace como conductor, ya que había tomado alcohol. Otras personas van más allá y apuntan al consumo de estupefacientes, cuestiones que a esta altura no serán sencillas de probar, aunque se entiende el dolor ante lo que consideran un ejemplo «de la impunidad con la cual la policía acomoda todo según su conveniencia».
Del otro lado la familia Grau optó por el silencio, pero desde allá disponemos de espacio si creen conveniente contar su verdad sobre este grave hecho que desde afuera y de acuerdo a las objeciones de la familia Wabek se asemeja bastante a lo sucedido hace cinco años en ruta 70, donde murieron cuatro adolescentes y todavía hoy no hay justicia, ni siquiera se sabe si la camioneta que atropelló al Fiat 147 era manejada por el esperancino Ayrton Reutemann o por el cordobés Marcos Zago. En esta causa también sospechan que hubo dinero en juego para acomodar determinadas cosas y favorecer a los responsables.
Movilización
Las enormes dudas que rodean al hecho determinaron que familiares y amigos de Eduardo Wabek organicen una marcha el próximo domingo a las 19, partiendo desde Castellanos y San Martín. «Queremos que se sepa la verdad, que haya justicia, porque hasta ahora todos mintieron y acomodaron la situación para salvar al responsable», dijeron a Esperancino.com.ar.
