Fue este martes cuando a los integrantes del Comando les parecieron sospechosos sus movimientos y al identificarlo tenía una causa abierta por “hurto calificado reiterado”, por lo cual lo requería el Juzgado. También la central de monitoreo del municipio impidió el robo de una bicicleta.
Siempre decimos que las tareas de prevención son fundamentales en cuanto a la seguridad de una localidad y en este caso tenemos dos ejemplos.
En el primero la mirada atenta de los integrantes del Comando Radioeléctrico descubrió que en la madrugada de este martes, en la zona céntrica, un sujeto mayor de edad iba de un lado a otro observando para todos lados.
Tomando los recaudos lógicos ante este tipo de situaciones decidieron frenar su marcha y chequearlo. Realizada la consulta con la central saltó que se trata de un esperancino de 32 años que debe rendir cuentas ante la Justicia por una serie de hurtos que cometió. Terminó esposado y detenido en Comisaría Primera.
Por las cámaras
El segundo caso tuvo como protagonista a la central de monitoreo que posee el municipio en calle Laprida, frente a la Escuela Normal.
El operador descubrió que un grupo de jóvenes permaneció durante un rato en la terminal de ómnibus y antes de retirarse uno intentó violentar el candado de una bicicleta. De inmediato el hombre que se encarga de las cámaras dio aviso al Comando y en segundos la policía identificó a cinco adolescentes de entre 14 y 17 años.
El menor de ellos habría sido quien quiso apoderarse de la bicicleta ajena, por lo que hicieron los trámites de rigor dándole conocimiento a la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia.