Envianos fotos, videos
o consultas:
3496 534414

Crudo análisis de la realidad de la policía provincial

Un especialista de nivel internacional, Marcos Pablo Moloeznik, fue contundente sobre la realidad de la fuerza policial en Santa Fe. En diálogo con los medios de Rosario señaló, entre otros conceptos, que «la existencia y el crecimiento de la delincuencia organizada sólo se entiende si hay un nexo con la clase política».

Moloeznik es rosarino y hace tres décadas que vive en México, pero mantiene una relación fluida con esa ciudad. Es especialista en Seguridad y Defensa y trabaja en la Universidad de Guadalajara. Egresado de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Doctor en Derecho (Alcalá, España) y profesor invitado de universidades de una decena de países (incluyendo Alemania, Estados Unidos y Holanda), vino al país para presentar el libro «Fundamentos de Seguridad y Defensa».

«La policía santafesina, como todas, es un reflejo de la sociedad, al igual que la Justicia, los políticos y los empresarios. Y esta es una sociedad que vive una decadencia general hace dos décadas, una degradación de todas las instituciones, una especie de anomia social», argumenta.

Sin embargo, cree que «la responsabilidad siempre en el fondo es política». Para el investigador, en un plano general, «la existencia y el crecimiento de la delincuencia organizada sólo se entiende si hay un nexo con la clase política».

Afirma que gran parte de los problemas que vive la fuerza es porque «se rompió la cadena de mando, hay un problema de disciplina, no hay respeto al superior».

En retrospectiva, sostiene que «Hermes Binner perdió una oportunidad histórica para cambiar la institución policial. Los mismos agentes estaban entusiasmados y eran conscientes de que hacía falta una reforma de la institución, pero la desperdició prometiendo cosas que sabía que no iba a poder cumplir, y no hizo los cambios que había que hacer», sentenció Moloeznik, que fue asesor ad honorem del Ministerio de Justicia durante ese gobierno.

«El gran fracaso de Santa Fe fue haber apostado a la cantidad (de efectivos, de patrulleros) en lugar de la calidad, como la recuperación de los liderazgos. No sólo se perdió el rumbo, sino que tampoco queda claro cuál es el modelo», diagnostica.

Otra de las causas de la mala situación de la policía es que «los agentes no vuelven a la Escuela de Policía, no hay formación. En esta provincia al policía se le violan los derechos humanos, como el de la capacitación para el trabajo. En Colombia, cuando ascienden a un uniformado, lo prepara el Estado. Acá el que se quiere formar se lo tiene que pagar de su bolsillo, no hay incentivos. Y eso genera dos cosas: la desconfianza de la sociedad, que tiene una mala imagen del policía, y la baja autoestima del personal», agrega.

 

Fuente: lacapital.com