Hace años que los esperancinos sufrimos cortes de energía durante el verano, época en la cual más se necesita mantener refrigerada la casa o en el caso de los comercios hay que tener la mercadería a una temperatura ideal para que no se eche a perder.
Los discursos de la Empresa Provincial de la Energía para explicar estas anomalías han variado entre los altos consumos y la falta de mantenimiento en la infraestructura de la prestadora.
En la época estival del 2018 fueron tan reiterados los cortes y los electrodomésticos que se quemaron al regresar la energía que los concejales de la ciudad y la intendenta, ante la solicitud de los vecinos, pidieron una reunión con las máximas autoridades del ente provincial.
Después de varias idas y venidas, con excusas que nunca quedaron claras, se concretó la reunión y se brindaron algunas explicaciones, sobre todo desde la parte técnica que el usuario no entiende, y se destacó el avance de la nueva estación transformadora que sería la solución a todos los inconvenientes.
De hecho, hace algunas semanas las autoridades locales de la EPE aseguraron que no iban a producirse cortes reiterados como los años anteriores -excepto en emergencias- debido a que el consumo viene siendo bajo ya que las tarifas aumentaron bruscamente y la gente se cuida el bolsillo, además, este verano parece un poco más apacible que los pasados.
Sin embargo, en diciembre de 2018 y los primeros días de este año se volvieron a presentar cortes de energía -de corto plazo es cierto- pero que provocan mucho malestar e incertidumbre de no saber hasta cuándo tendremos que sufrir estos problemas.
Se entiende -hasta cierto punto- que el servicio pueda verse afectado ante los días de mucho calor, pero no como sucedió en la mañana de este jueves, por ejemplo, que a pesar de haber una temperatura moderada se realizaron cortes en barrio Norte, y tantos otros casos parecidos en las últimas semanas.