Tras más de 26 años en la calle como moneda de curso legal, pasando incontables veces de mano en mano, a los billetes de dos pesos les llegó su final.
Ya dejaron de ser considerados dinero. Se convirtieron en «papel pintado» sin ningún poder de compra y sus pares de cinco pesos heredaron la condición de ser los de menor denominación en la República Argentina.
Según dispuso el Banco Central (BCRA), desde ayer los papeles con el rostro de Bartolomé Mitre perdieron «validez de forma definitiva», aunque aclararon que «quienes tengan billetes de 2 pesos podrán canjearlos por monedas u otros billetes, o bien depositarlos en una cuenta, hasta el 31 de mayo en las casi 5.000 sucursales bancarias de todo el país».
De esta manera todos los bancos, públicos o privados, tendrán la obligación de aceptarlos hasta esa fecha, tanto para sus clientes como para quienes no lo son. «Quien no haya entregado los billetes el 31 de mayo deberá tirarlos a la basura», advirtieron.