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Un grave hecho de contaminación tuvo lugar el lunes a la noche, cuando desde el Canal 1º de Mayo empezó a caer al lecho del río un líquido con espuma que emanaba un olor tan penetrante que se extendió a todo el camping municipal, ante lo cual muchos decidieron retirarse del lugar.
El domingo a la noche pescadores de la ciudad descubrieron que cientos de peces estaban muertos en la zona que se encuentra pasando el puente de ruta 6, unos 500 metros río abajo.
24 horas después se produjo otro grave hecho de contaminación que recién sale a la luz ahora gracias a la información que maneja Esperancino.com.ar y que con seguridad durante este miércoles será replicada por colegas de la región.
Pudimos saber -y lo confirman las imágenes que obtuvimos- que cerca de las 22:30 alguna empresa arrojó de manera ilegal sus efluentes al Salado, causando un grave problema al medioambiente.
Fue de tal magnitud lo sucedido a la altura del Canal 1º de Mayo, justo al lado de un caño que hace tiempo apareció roto, que minutos después el penetrante olor se expandió por todo el balneario y la mayoría de los que disfrutaba en familia de ese magnífico predio tuvo que retirarse porque «se volvía inaguantable, no se podía respirar», según confiaron a este portal.
Desconcertados, quienes estaban allí acudieron a un policía que patrullaba la zona, pero como el efectivo no pudo darles una respuesta concreta juntaron sus pertenencias y se fueron por temor a las consecuencias de semejante olor que penetraba muy fuerte en las fosas nasales.
Se repite la historia
Por supuesto no existen certezas, pero este suceso y la mortandad de peces se produjeron casi a la misma hora con un día de diferencia. Primera casualidad.
En esa zona hace varios meses ya habían descubierto una conexión ilegal por parte de una industria de la ciudad que causó un grave problema con la muerte de la fauna ictícola. Segunda casualidad.
Una vez que el problema se tornó inmanejable y que hubo llamados a diferentes personas de la ciudad con poder de decisión dentro del quehacer diario esperancino, «mágicamente» dejó de salir líquido… Está claro que alguien avisó a los empresarios y estos cortaron las emanaciones, como viene ocurriendo bastante seguido. Tercera casualidad.
Si existe real interés en saber la verdad, sea por parte del Departamento Ejecutivo, los concejales o los funcionarios de Medio Ambiente de la provincia, con darse una vuelta por la zona y conversar con los lugareños se darán cuenta de dónde provendría el problema.
Está claro que acá no se puede hablar de accidentes, es una realidad que se reitera ante el desinterés de buena parte de la población que no toma conciencia de la gravedad del tema y, en especial, por la nula reacción de las autoridades de los distintos niveles.
Todos hablan mucho y hacen poco, quizás tengan demasiados compromisos con los empresarios que violan las leyes, lo mismo corre para algunos comunicadores que evitan referirse a estas cuestiones.