Ana Meiners: “Los concejales frustraron el sueño de miles de esperancinos”  

Luego que los concejales de la oposición no aprobaron un proyecto para construir 366 cuadras de asfalto y que esa iniciativa perdió estado parlamentario, por lo cual ya no puede ser tratada, decidimos entrevistar a la intendenta de la ciudad.

Ana Meiners respondió todas las consultas y no ocultó su malestar por lo ocurrido, asegurando que la ciudad perdió dos años y además tras media hora de charla dejó “picantes” frases, entre ellas, la siguiente: “Estoy indignada y me animo a calificar de ruin esta actitud de los concejales porque trataron de justificarse con malas acciones, falsedades, mentiras, hipocresía y engaño”.

Imperdible mano a mano

– ¿Qué opinión tiene sobre la caída del estado parlamentario del proyecto que habilitaba la construcción de 366 cuadras de pavimento en diferentes barrios de la ciudad? ¿Por qué no se aprobó? 

– Sinceramente no puedo entender la actitud de los concejales que se opusieron a su aprobación. Hace más dos años que empezamos a trabajar en su elaboración con estudios técnicos, de factibilidad, planos, cálculos, cifras, presupuesto. Enviamos al Concejo un proyecto elaborado con responsabilidad, pero los concejales de la oposición lo cajonearon un año y llegaron al límite de dejar que pierda estado legislativo.

Como resultado, retrocedimos dos años. Esta actitud mezquina de los concejales afectó directamente a los vecinos que se quedaron sin el asfalto. Por otro lado, esta decisión reprochable también es una falta de respeto para los técnicos y administrativos de la Municipalidad que trabajaron con dedicación para elaborar una propuesta que contenía todos los elementos necesarios para ser debatido y corregido si era necesario. Pero los concejales prefirieron dejarlo morir.

– ¿Cuál cree que es el motivo de esa actitud de los concejales?

– No tengo certeza del o los motivos que llevaron a los concejales a actuar de una manera tan mezquina y ruin. Y me animo a calificar de ruin esta actitud de los concejales porque trataron de justificarse con malas acciones, falsedades, mentiras, hipocresía y engaño.

– Se nota que está muy enojada…

– No, enojada no…. Estoy INDIGNADA y le pido que salga en mayúsculas, así refleja mi estado… Conozco muy bien cuanto sueñan los vecinos tener su calle asfaltada y culpa de una mezquindad política ese sueño, por ahora, se frustró.

Hace 15 años que estoy al frente de la Municipalidad, he puesto toda mi energía al servicio de la ciudad, he trabajado todos los días con honestidad y transparencia, seguramente he cometido muchos errores, pero jamás prioricé cuestiones políticas por sobre las necesidades de mis vecinos. Y en este tema del que estamos hablando pasó eso. Por cuestiones meramente electorales los concejales Cammisi, Müller, Bonvin y Puig cajonearon durante un año este proyecto y provocaron que hoy miles de vecinos no tengan su calle asfaltada. Y esa decisión mezquina es detestable, porque por su maldad, produce repugnancia y rechazo.

– ¿Por qué cree que se dan este tipo de actitudes en la política?

– Creo que la política argentina comete un grave error al potenciar el camino de la confrontación. La grieta no es el camino. Dividir y exacerbar diferencias, creer que todo es blanco o negro y apostar a los antagonismos no conduce a una sociedad previsible y constructiva, sino todo lo contrario, nos empuja hacia un mayor estancamiento… ¿O no nos estancamos cuando estos concejales impiden que construyamos 366 cuadras de asfalto? Si, nos estancamos y los principales perjudicados son los vecinos.

No apuestan por el diálogo y nos condenan a una cultura política primitiva, reñida con la búsqueda de consensos esenciales. Si los señores concejales hubieran priorizado el sueño de los vecinos el camino elegido no habría sido cajonear el proyecto. Hubiesen dialogado todo lo necesario hasta lograr consensos. Nuestros funcionarios siempre estuvieron dispuestos. Pero no lo hicieron. Solo provocaron antagonismos, dejaron caer el proyecto y luego intentaron justificarse en una conferencia de prensa traída de los pelos para decir que lo iban a aprobar sabiendo que ya no daban los tiempos. Son unos hipócritas.

– ¿Qué hará el Departamento Ejecutivo Municipal que usted conduce?

– Lo que ha hecho siempre, actuar con responsabilidad, honestidad y transparencia. Como le dije anteriormente, conozco muy bien cuánto necesitan las calles asfaltadas los vecinos afectados. Por eso volveremos a presentar un proyecto para asfaltar esas cuadras, pero todos deben saber que perdimos dos años culpa de estos concejales, aunque no bajaremos los brazos.

– Ana, de a poco está entrando en el último año de su cuarta gestión al frente de la Municipalidad de Esperanza, ¿qué desearía que sucediera a nivel político tanto en la ciudad como en el resto del país?

– Espero y deseo lo que toda la ciudadanía está esperando y deseando de la política: autocritica y reflexión. Quienes ejercemos cargos de responsabilidad tanto en el oficialismo como en la oposición debemos animarnos a una profunda reflexión que ponga en revisión nuestras acciones, creencias y actitudes. Acá no está en juego la suerte de un sector político, mucho menos de sus dirigentes, se encuentra en juego el futuro del país.

Por eso todos los políticos debemos asumir un compromiso por la Argentina y debemos hacerlo sin mezquindades ni especulaciones oportunistas… Es necesario que individualmente examinemos nuestras acciones diarias y actuemos en consecuencia.

– Le dejamos el cierre, si quiere decir algo más.

– Sí, gracias por el espacio… Deseo reiterar una idea que manifesté en el discurso que tuve la oportunidad de compartir con mis vecinos en la apertura de la Fiesta de la Agricultura: los argentinos de una vez por todas necesitamos incorporar a nuestra cultura ciudadana que la verdad no está de un solo lado; mucho menos la razón. Que cavar trincheras para enfrentar al que piensa diferente es, sin ninguna duda, el peor camino para solucionar los inmensos y complejos desafíos que tiene el país. Lo que si debemos hacer es reivindicar el dialogo para construir esa unidad que tanto necesitamos para generar consensos que nos conduzcan a un futuro mejor.