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El 24 a la tarde se desarrolló con normalidad la entrega de los miles de juguetes reunidos por Bomberos Voluntarios. Fue en la tradicional caravana que unió a los distintos barrios de la ciudad, donde grandes y chicos se emocionaron por igual ante el paso de la autobomba y el resto de los participantes, destacándose por supuesto la presencia de Papá Noel.
El sonido de las sirenas alertaban a los vecinos que la caravana se acercaba, por eso la gente salía con alegría para saludar y agradecer el gesto desinteresado de los servidores públicos que durante meses trabajaron para que esta nueva edición sea coronada de la mejor manera, porque ver las sonrisas de esos chicos no tiene precio y ni que hablar después, cuando los regalos aportados por la comunidad llegaron a sus manos y por un momento, aunque sea, dejaron atrás la dura vida dentro de un contexto social complejo para sentirse los «números uno» con los juguetes.
Misión cumplida, el aplauso para todos los que de una u otra manera fueron parte de esta cruzada solidaria, pero en especial para los bomberos que siempre dedican tiempo y esfuerzo sin percibir un peso diciendo presente cuando la sociedad requiere su presencia.
Compartimos algunas postales de otra tarde para recordar toda la vida, imágenes tomadas por uno de los equipos de Esperancino.com.ar.