Los tres menores imputados por el homicidio de Lucas Bruno en Santa Clara de Buena Vista continuarán detenidos al menos 60 días más.
La Justicia de Santa Fe resolvió mantener el encarcelamiento de los tres adolescentes, identificados como T.N.A., D.M.B. y L.D., en el marco de una audiencia realizada este lunes en Tribunales.
La medida fue resuelta al cumplirse el plazo inicial de 90 días de encierro resueltos tras la imputación de los involucrados en el crimen; la causa está a cargo de la fiscal de Menores Ana Laura Gioria, que en enero imputó a los tres adolescentes como coautores del homicidio de Bruno.
El crimen de Lucas Bruno
Lucas Bruno fue brutalmente agredido el 7 de diciembre de 2025 y, tras permanecer internado, falleció el 28 de diciembre en el Hospital José María Cullen.
Según relató Pablo Bruno, primo hermano de Lucas, todo comenzó cuando dos adolescentes de 16 años fueron a su casa – en la localidad de Santa Clara de Buena Vista, departamento Las Colonias- con intenciones de agredir a su hijo, de 14 años. “Fueron a mi casa a golpear a mi nene. Lucas salió en defensa de mi hijo”, explicó.
El conflicto, siempre de acuerdo a su versión, se habría originado por una situación de celos: a uno de los jóvenes le dijeron que el hijo de Pablo estaba con su novia. “Fue una soncera, una discusión de chicos. Mi hijo estaba con ella y otros chicos, comiendo y tomando una gaseosa, nada más”, sostuvo.
Pablo detalló que los agresores patearon la puerta, rompieron vidrios y golpearon a su hija de 18 años, quien intentó impedir que ingresaran a la vivienda. Lucas Bruno logró echarlos del lugar. “Todo por una sospecha, una locura”, resumió.
Luego de ese episodio, Lucas Bruno se dirigió a la comisaría para radicar la denuncia. En ese trayecto —o al regresar—, habría sido interceptado a unos 200 metros de la vivienda. “Es como que lo esperaron. Le pegaron de atrás, con algo duro, y cayó noqueado. Después lo patearon en el suelo”, contó Pablo, citando lo que le relataron testigos.
Siempre según su testimonio, había muchos chicos presentes que vieron lo ocurrido. “Testigos dicen que le pegaron con algún fierro o ladrillo en la cabeza. Siguieron golpeándolo hasta que llegó gente a defenderlo”, agregó.
Lucas, de 40 años, trabajaba para una empresa constructora de piletas de natación y era muy querido en el pueblo. “Un tipo laburador, querido, con una hija y un nietito. Muy querido por todos”, recordó su primo.
Tras la brutal agresión, Lucas fue trasladado de urgencia a Santa Fe y permaneció internado en el Hospital Cullen hasta que falleció el 28 de diciembre. Los sospechosos fueron detenidos un mes después de la agresión, e imputados como coautores del homicidio.
Este lunes se renovó al menos por 60 días más el encierro impuesto por la Justicia.
Andrea Viñuela para Aire Digital