El intendente Rodrigo Müller inauguró las sesiones ordinarias del Concejo Municipal en su nuevo edificio.
Realizó un balance de lo hecho en la gestión y lo que viene para la ciudad.
A continuación compartimos el discurso completo:
Hay algo que nunca cambió desde que decidí involucrarme en política: mi convicción de que el Estado debe servir para mejorar la vida de las personas. Esa motivación me acompañó en todos los roles que he tenido y sigue guiándome hoy, como intendente, para transformar realidades concretas y garantizar que cada familia de Esperanza pueda vivir mejor.
Con el tiempo entendí que la voluntad no alcanza si no está acompañada de organización, responsabilidad y capacidad de gestión. Que los buenos deseos, si no se planifican, se diluyen. Y que gobernar exige tomar decisiones firmes, administrar con seriedad y trabajar todos los días con un rumbo claro.
Construimos colectivamente desde mi época de concejal: una propuesta diseñada junto a vecinos y con aportes de instituciones para sacar adelante Esperanza, que hoy es el plan de gobierno de nuestra gestión.
Cuando los esperancinos me confiaron la conducción de la ciudad, tuve la certeza de que solo había una manera de hacerlo: poniendo orden donde había desorden, planificación donde había improvisación y trabajo donde durante mucho tiempo hubo promesas.
Tampoco podemos desconocer que el contexto económico nacional, que afecta profundamente a la producción industrial y reduce los recursos provenientes de la coparticipación, dificulta la planificación y nos obliga a ser aún más responsables en cada decisión.
En Esperanza, este escenario impacta de lleno: con el 75% del empleo vinculado a la industria, la caída del consumo, el encarecimiento de insumos y la apertura importadora presionan especialmente a sectores como el cuero y la metalmecánica, afectando la estructura productiva básica que asegura el empleo de los esperancinos y reduciendo la recaudación municipal en el momento en que más se nos demanda.
Frente a esta realidad, desde el municipio vamos a priorizar el acompañamiento a las empresas locales, el cuidado del empleo y una administración austera y eficiente de los recursos públicos. Cada recurso debe destinarse con responsabilidad, priorizando lo que realmente mejora la vida de los vecinos y asegurando que, aun en medio de estas dificultades, Esperanza siga avanzando.
Porque mejorar la calidad de vida no es una consigna. Es algo concreto. Es que el vecino vuelva a su casa por la noche y encuentre las calles iluminadas. Que no sufra cada vez que llueve. Que tenga oportunidades para estudiar, trabajar, emprender y crecer sin tener que irse a otro lado.
Por eso, más de dos años después de haber asumido esta responsabilidad, quiero volver a hacernos la pregunta que nos guía desde el inicio: ¿qué ciudad queremos?
Queremos una Esperanza de oportunidades, con planificación, orden, integración y desarrollo para todos.
Por eso hoy quiero hablarles de cómo estamos consolidando la Esperanza que queremos. De lo que hicimos, de lo que estamos haciendo y de lo que vamos a seguir construyendo para ampliar oportunidades en nuestra ciudad. Oportunidades para estudiar, trabajar, invertir, vivir y desarrollar un proyecto de vida aquí
Con ese objetivo, en 2024 y 2025 avanzamos con decisiones estructurales para generar oportunidades reales, a partir del diálogo permanente con la comunidad.
Rompimos con una lógica según la cual durante años se anunciaron proyectos importantes que no avanzaron, como la cobertura total de cloacas, la ejecución de planes de alumbrado en los barrios, las obras del Canal Hohenfels, la finalización del edificio de la Escuela Técnica Gregoria Matorras. Promesas que quedaron en palabras y necesidades que seguían ahí, latentes. Nosotros elegimos otro camino: ¡elegimos cumplir!
Nada de esto fue casualidad. Porque eso es gobernar: escuchar al vecino y responder con planificación y eficiencia.
El rumbo es claro: infraestructura y servicios de calidad en toda la ciudad. Nuestro Presupuesto 2026, aprobado por este Concejo, destina el 84% a obras públicas, bienes de capital y servicios esenciales.
Tal como fue presentado en el Presupuesto y la Tributaria 2026, el monto total previsto asciende a casi $59 millones. Es un presupuesto equilibrado, definido en función de las prioridades colectivas y orientado a la obra pública, con el que continuaremos planes y programas estratégicos e invertiremos en infraestructura, servicios y educación.
Todo ello haciéndonos cargo del costo fiscal que implican las exenciones para numerosos vecinos e instituciones donde se prestan servicios pero no se percibe la tasa municipal, porque estamos convencidos de que ese acompañamiento es justo y necesario.
Y quiero destacar un dato importante: este año será la primera vez que enviamos una Tributaria sin aumento real de tributos, contemplando únicamente la compensación por inflación.
Detrás de cada logro hay trabajadores municipales comprometidos, el acompañamiento de la Provincia y una comunidad que participa. A todos ellos, gracias.
Hoy tenemos una ciudad que crece de manera organizada y a paso firme, porque así lo decidimos.
Esto es el resultado de ordenar las cuentas, de planificar y de convertir compromisos en hechos. Elegimos soluciones estructurales antes que parches, calidad antes que cantidad y planificación antes que improvisación.
Y eso se ve en lo cotidiano. Hoy un vecino de barrio Unidos sale a la noche a sacar la basura y su calle tiene iluminación LED de primera calidad, igual que en la capital de la Argentina. Es más seguridad, más tranquilidad y más igualdad.
Esa obra fue pagada por el vecino y quedó sin ejecutarse durante años. Nosotros la hicimos realidad y sumamos luminarias de mejor calidad que las previstas inicialmente. Porque la transformación no está en lo que se anuncia, sino en lo que se concreta.
Esta es la ciudad que estamos construyendo: una Esperanza que trabaja, que se conecta. Que avanza. Que gestiona, porque el esfuerzo es parte de lo que somos. Detrás de cada comercio, cada empresa, cada emprendimiento, hay vecinos que todos los días se levantan temprano para salir adelante.
Una ciudad conectada porque constantemente estamos generando vínculos, buscando oportunidades y abriendo puertas para que nuestros jóvenes, nuestros productores y nuestros emprendedores puedan crecer en la ciudad que los vio nacer.
Y una ciudad que quiere ser referente, no por competir con otros, sino por hacer bien las cosas. Por animarse a innovar, a modernizarse y a marcar un rumbo de desarrollo para toda la región.
¿Dónde se ve eso? Se ve en lo hecho.
Porque la calidad de vida no mejora con discursos, sino con decisiones concretas. Por eso fortalecemos al Estado municipal, asegurando que tenga la capacidad de prestar servicios de calidad. Modernizamos la infraestructura y avanzamos en mejorar las calles y barrios, para poder vivir con seguridad y tranquilidad.
Apoyamos la educación porque cada chico que estudia es una oportunidad que se abre y un futuro que puede construirse acá.
Impulsamos la cultura y el deporte porque el crecimiento también se da cuando hay encuentro, identidad y contención para nuestros jóvenes.
Estos son los compromisos que asumimos, porque impactan todos los días en la vida cotidiana. Y es desde ahí que promovemos la transformación: ampliando oportunidades para que cada persona pueda vivir mejor, progresar y desarrollar su proyecto de vida en Esperanza.
Acompañamos a las familias desde la primera infancia, a través de los jardines municipales, que son espacios de formación para los más chicos y de contención para todo el entorno familiar. Es ahí donde el futuro empieza, literalmente, a ponerse de pie.
En mi escritorio tengo la foto de Bastian, un niño con dificultades de movilidad que dio sus primeros pasos en uno de nuestros Jardines Municipales. Verla todos los días mientras trabajo me recuerda por qué hacemos lo que hacemos: porque cada decisión, cada obra, cada programa tiene un rostro, un nombre, una historia. Es en momentos como ese, en la alegría de Bastián dando un paso tras otro, donde se ve de verdad la diferencia que hace la presencia del Estado: acompañar, contener y abrir oportunidades para que cada vecino pueda crecer y vivir mejor.
Creemos en los jóvenes de nuestra ciudad y los acompañamos con políticas acordes. Por eso invertimos más de 71 millones de pesos en 146 becas de estudio y multiplicamos por nueve —sí, por NUEVE— los aportes al FAE. Hoy las becas y el FAE se planifican, se ordenan por mérito y se gestionan digitalmente: más ágil, más transparente, más justo… y con mucho menos papel.
Detrás de cada beca hay un proyecto de vida que empieza a tomar forma. Hay un estudiante que puede comprar sus materiales, pagar el transporte o sostener su carrera cuando las cuentas no alcanzan. Son jóvenes que eligen formarse y prepararse para el futuro, sabiendo que su ciudad está presente.
Pienso en Ignacio, campeón de hip-hop, que hoy puede estudiar Enfermería gracias a una beca municipal. Su mamá lo acompañó siempre, incluso organizando beneficios para que pudiera seguir adelante. Hoy, con esta beca, puede dedicarse a estudiar y proyectar su futuro con mayor tranquilidad.
Porque una ciudad de oportunidades también es aquella que evita que el esfuerzo se detenga por falta de recursos. Queremos que el talento que nace en Esperanza pueda desarrollarse acá.
También acompañamos a la comunidad educativa ampliando la infraestructura con seis aulas terminadas el año pasado, una que se inauguró esta semana (Escuela Estrada) y cuatro en ejecución en las escuelas Guillermo Lehmann, Colombo Müller, Técnica N.º 455 y Jorge Newbery, las cuales estarán finalizadas en los próximos meses. Obras que amplían y mejoran los entornos educativos para alumnos, docentes y personal escolar. Son un total de 13 aulas en dos años, ¡el equivalente a una escuela!.
Días atrás, logramos saldar una deuda que parecía eterna: inauguramos el tan esperado edificio de la Escuela Técnica N.º 644 “Gregoria Matorras”, con nuevos espacios educativos y mejoras en accesibilidad. Una obra que estuvo paralizada desde 2019 y que, trabajando junto a la Provincia y las autoridades escolares, pudimos finalizar en 276 días, con transparencia y decisión.
Me detengo un segundo para pensar en Fabián, que hoy nos acompaña. Un padre que vio a su hijo comenzar y terminar la secundaria con una mochila llena de ilusiones, pero sin un edificio propio donde formarse. Lo vio cursar en espacios prestados, en aulas que no eran talleres y en lugares que no eran su escuela.
“¿Cuándo vamos a tener nuestro propio edificio?” era la pregunta que atravesaba a toda la comunidad educativa.
Y ese momento llegó. Este año todos los chicos de la Gregoria INICIARON LAS CLASES EN SU NUEVO EDIFICIO.
Y este aplauso no es para una gestión: es para ustedes, padres y docentes, que sostuvieron la ilusión de los chicos cuando parecía que la respuesta no llegaba.
Educar también es acompañar, es garantizar que cada alumno llegue a la escuela con la fuerza y la dignidad necesaria; por eso reforzamos la asistencia alimentaria y el acompañamiento a madres, padres, niños y abuelos en situación vulnerable, con políticas integrales de salud, niñez, adolescencia, adultos mayores, discapacidad y adicciones. Abrazamos cada etapa de la vida, porque en Esperanza no queremos que nadie quede afuera. Aun en un contexto económico difícil, decidimos asumir responsabilidades que excedían al municipio. Apoyamos con gestiones y con ayuda económica a AANE, acompañamos a familiares de personas con discapacidad y mantuvimos las intervenciones en materia de género, asistimos a adultos mayores cuando PAMI colapsó. Cuando el estado nacional desertó, nosotros estuvimos presentes: por que hay personas, hay vecinos, detrás de esos problemas.
Al mismo tiempo, promovemos la vida en los clubes de barrio con más de 300 becas del programa “Elijo mi camiseta” y una inversión de más de 100 millones de pesos en instituciones deportivas.
Decidimos fortalecer esa red de contención porque cada minuto que un chico pasa con una pelota en los pies o en las manos, entrenando, es un minuto que le ganamos a la indiferencia; minutos que se transforman en respeto, en esfuerzo y en valores que los acompañarán toda la vida.
Y también es tranquilidad para ese padre o esa madre que pueden ir a trabajar sabiendo que su hijo está en un ámbito sano, acompañado por profesores y referentes, creciendo en equipo y no quedando a la deriva.
Porque una ciudad de oportunidades también se construye fortaleciendo instituciones.
Y hay algo esencial para cualquier proyecto de vida: la casa propia. Porque es muy difícil hablar de oportunidades cuando no se tiene un lugar seguro donde volver, donde criar a los hijos y echar raíces.
En estos dos años a más de 100 soluciones habitacionales. Pero no hablamos solo de números: hablamos de esperancinos que hoy pueden imaginar su futuro en un terreno propio.
Hoy hay familias levantando las paredes de su casa. Y en cada ladrillo vemos el reflejo de lo que queremos ser: una comunidad donde los sueños no dependen del azar, sino de planificación, transparencia y compromiso que se cumple.
No es solo un techo. Es la posibilidad de tener un hogar sobre bases firmes..
El arraigo no es un discurso: se construye.
Se construye con vivienda y con trabajo.
Se construye generando oportunidades reales para que cada persona pueda desarrollarse aquí, sin tener que irse.
Señores concejales, asumamos juntos esa responsabilidad. Trabajemos para que nuestros jóvenes puedan elegir quedarse, crecer y proyectar su futuro en esta ciudad.
La historia de muchas de nuestras familias comenzó con hombres y mujeres que llegaron desde distintas partes del mundo con lo puesto, pero con una convicción enorme: trabajar y progresar. Esa cultura del trabajo es parte de nuestra identidad. Hoy el desafío es sostenerla y potenciarla: que lo que se produce en Esperanza cruce fronteras y llegue al mundo.
Y ya estamos dando ese paso. A través del Programa Primeras Exportaciones, 10 empresas locales proyectan hoy su producción al exterior. Queremos que ese número crezca, que más industrias se animen y que el sello “Hecho en Esperanza” comience a verse en góndolas y fábricas de otros países.
Innovar es confiar en lo que somos capaces de hacer, agregar valor y demostrar que desde aquí también se puede liderar. Para que ese desarrollo se traduzca en hechos concretos, trabajamos con instituciones de la ciudad y capacitamos a más de 1.500 jóvenes y adultos en habilidades con salida laboral, bajo estándares de calidad y certificación. Porque el crecimiento cobra sentido cuando se transforma en oportunidades.
En esa misma línea, otorgamos más de 40 créditos para empresas mediante el Banco Solidario y Activa Emprendedor. Y con ProMuPPE hoy tenemos 81 microemprendimientos activos en la ciudad.
Les cuento un ejemplo que me llena de orgullo. La empresa Séquito Gin comenzó en 2022 habilitando su producción a través del Programa Municipal de Pequeños Productores y hoy está construyendo su propio galpón, con habilitación para proyectarse a todo el país y al mundo.
Ese crecimiento no fue casualidad: fue el resultado de un acompañamiento sostenido desde el inicio de nuestra gestión y de herramientas concretas que impulsan a quienes se animan a dar el paso.
Reactivamos la Incubadora de Empresas, refuncionalizando el edificio, conectando gas natural, construyendo una cocina y un segundo baño, e incubando 29 proyectos en estos dos años. También impulsamos el Polo Tecnológico, obteniendo el certificado de subsistencia y firmando el comodato del edificio y del terreno donde funciona. En el Parque Industrial, adquirimos los tubos necesarios para la obra hídrica y gestionamos la adjudicación de la nueva Estación Reguladora de Presión. Quiero detenerme para agradecer al gobierno provincial: sin su aporte, esto no sería posible. Cuando asumimos, ni siquiera existía este proyecto.
Por eso administramos con responsabilidad y equilibrio. Cuidamos cada peso, ordenamos las cuentas y tomamos una decisión clara: no asfixiar al que produce. Generamos condiciones para que invertir, emprender y crecer en la ciudad sea una posibilidad real, y no una carrera de obstáculos.
Y los resultados están a la vista: según datos de la Fundación Mediterránea, del Ministerio de Economía de la Nación y el Banco Central, Esperanza se encuentra entre las ciudades con menor presión impositiva del país. No es un dato técnico: es una señal concreta de que se puede gobernar con eficiencia sin castigar al que trabaja y genera empleo.
Decidimos conectar a Esperanza con el mundo. Nos sumamos a redes como la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático, la Red de Innovación Local y MERCOCIUDADES. Además, mediante proyectos presentados, obtuvimos más de $3.000 millones de otros organismos para mejorar espacios públicos y acompañar el desarrollo local. Esto habla de una ciudad que quiere ser protagonista, que construye puentes con otras localidades y organismos internacionales, que ven en Esperanza un modelo sólido en el que confían para brindar financiamiento.
En esa misma línea, definimos que la burocracia nunca más sea un obstáculo para el que quiere progresar, por eso eliminamos trabas concretas: establecimos la gratuidad del Carnets de Manipulación de Alimentos, entregando más de 6.000 carnets, logrando que hoy tenemos el mayor porcentaje de vecinos con esta habilitación en toda la provincia. Y no es un mero carnet, tal como me dijo Leo en su pollería, es el permiso oficial para que nadie les diga que no pueden.
El crecimiento se ve en la vida diaria de cada barrio, en servicios que funcionan y en espacios que mejoran la calidad de vida de familias, comercios y productores.
En Barrio Este extendimos la red de cloacas en 13 cuadras y 130 familias ya pueden conectarse en sus hogares. Y sumamos 17 cuadras nuevas de red de agua potable, para que más vecinos tengan un servicio básico. En Esperanza, abrir la canilla y servirse un vaso de agua tiene que ser un derecho, no un privilegio.
También gestionamos ante ASSA para ampliar la planta de efluentes cloacales y sanear las lagunas de estabilización, aumentando la capacidad real de la ciudad.
La transformación también se nota cuando cae el sol. Ya son 526 cuadras con iluminación LED telegestionada, con una inversión que supera los $1.700.000.000 en los barrios.
Y no estamos hablando sólo de tecnología ni de luminarias nuevas. Estamos hablando de tranquilidad. De poder volver a casa después del trabajo con más seguridad. De que los chicos puedan salir a hacer deporte. De que una familia pueda caminar por su barrio sin apuro ni temor.
Más luz es más vida en cada cuadra. Es una hora más con la persiana levantada para un comercio. Es la posibilidad de salir a comprar algo para la cena sin pensarlo dos veces. Una vecina me lo resumió con algo muy simple: “ahora me siento más tranquila”.
Eso es lo que cambia de verdad: recuperar el barrio como espacio propio, como lugar de encuentro, como parte de nuestra vida cotidiana.
En esa misma línea el orden y la tranquilidad forman parte del ADN de nuestra ciudad. Nuestro compromiso es cuidarlos y fortalecerlos. Trabajamos desde la prevención y en coordinación con quienes tienen la responsabilidad directa.
Fortalecimos el Centro de Monitoreo con nuevo equipamiento y con cámaras en plazas y parques donde antes no había.
Profundizamos la lucha contra el narcomenudeo en coordinación con la Justicia provincial, desarticulando distintos puntos de venta de droga. Permítanme destacar que esta lucha sólo es posible gracias al coraje de nuestros vecinos: las nueve denuncias por microtráfico que presenté personalmente se suman a numerosas otras, esto solo es posible gracias al valor de los esperancinos que se animaron a actuar a través del Buzón de la Vida.
Somos una ciudad abierta a quien viene a trabajar y aportar. A quienes intentan romper la convivencia, los enfrentamos con la ley.
La meta es clara: barrios más tranquilos, familias más seguras y espacios públicos para disfrutar. Ese trabajo conjunto está dando resultados: hoy Esperanza es la ciudad donde más bajaron los delitos en la provincia.
La salud es parte de esa tranquilidad. Frente a la epidemia de dengue implementamos un plan de prevención y control, con más de 8.000 domicilios visitados, 300 descacharrados realizados y 700 personas capacitadas.
Y en materia de bienestar animal, trabajando codo a codo con AEPA, PELUDITOS, VOLUNTARIOS, la UNL y junto numerosos voluntarios, alcanzamos un récord de más de 2.300 castraciones gratuitas. Recuerdo a Marta, una vecina de la ciudad con un gran amor por los animales, que me dijo: ”Hoy sobran turnos para castrar y nunca nos dieron tanto alimento de calidad”.
A eso se suman casi 14.000 vacunas antirrábicas aplicadas en los últimos dos años, cuidando de manera efectiva a las familias y a sus mascotas.
Queremos que la lluvia deje de ser un motivo de angustia y no vuelva a interrumpir la rutina diaria: que nadie falte al trabajo, que los chicos puedan ir a la escuela y que cada familia duerma tranquila cuando se anuncia una tormenta.
Por eso encaramos obras estructurales, de esas que no siempre se ven, pero que cambian la realidad cuando el agua cae. Entubamos más de cinco cuadras de calle Bosch, incorporando seis cámaras de inspección, y completamos el proyecto público-privado del entubado de calle Gonella, sumando casi una cuadra más y dos cámaras adicionales.
Además, realizamos tareas sistemáticas de limpieza de desagües con desobstructor y, después de 30 años, iniciamos la actualización del Plan Director Hídrico de la ciudad con asistencia técnica de la FICH-UNL. El plan vigente data de 1998: una ciudad que creció como la nuestra no puede seguir planificando con parámetros de hace casi tres décadas. Con esta inversión, Esperanza contará con un estudio actualizado que le permitirá planificar sus obras hídricas con visión de futuro por los próximos 30 años.
Y dimos un paso histórico: gracias a la inversión del gobierno provincial, se está concluyendo la primera etapa del entubado del Canal Hohenfels. No se trata solo de cerrar un zanjón. Se trata de proteger las viviendas de muchas familias, de dar tranquilidad a quienes viven en la zona y de empezar a resolver, de manera definitiva, un problema recurrente que llevaba décadas esperando una decisión.
Cambiamos la forma de trabajar. Pasamos de reaccionar ante el problema a anticiparnos y sostener un mantenimiento permanente en toda la ciudad.
Limpiamos cunetas, destapamos alcantarillas, corregimos niveles de las calles y compactamos el suelo para que el agua escurra y no vuelva el anegamiento. Arreglamos 140 baches, recuperando la circulación y la seguridad vial. Y volcamos más de 9.000 toneladas de ripio —más de 300 camiones— para mejorar calles en distintos barrios y garantizar la transitabilidad.
Mejoramos 985 kilómetros de caminos rurales, para que la producción y el trabajo no se detengan. También conformamos el Consejo Asesor de Caminos porque entendemos que el mantenimiento no se improvisa: se planifica y se construye en conjunto con quienes viven y producen en la zona.
Para sostener este trabajo en cada sector de la ciudad y brindar mejores servicios, también renovamos el equipamiento municipal. Invertimos $1.300 millones en maquinarias, vehículos y herramientas. Porque para exigir resultados, primero hay que darle al trabajador municipal los recursos necesarios. Y eso se traduce en algo concreto para el vecino: respuestas más rápidas y soluciones más eficientes.
Y seguimos conectando la ciudad. La obra de Sarmiento y Dr. Gálvez no es solo articulado: es unir barrios que durante años estuvieron separados, integrar el Centro con el Sur y hacer más simple la vida cotidiana.
Y cuando hablamos de integración, hablamos también de los espacios que nos forman. Mis mejores recuerdos de niño están en una plaza: jugando con amigos hasta que se hacía de noche, sintiendo esa libertad simple de correr sin preocupaciones y volver a casa con tierra en las zapatillas. La plaza era encuentro, era comunidad, era parte de nuestra vida.
Con los años, algo de eso se fue perdiendo. En muchos casos, por el deterioro y la falta de mantenimiento: juegos rotos, poca iluminación, lugares que dejaron de invitar a quedarse y comenzaron a vaciarse.
Por eso decidimos recuperarlos. Avanzamos con mejoras y remodelaciones integrales en Plaza Alemania, Plazoleta del Inmigrante, Plaza Malvinas Argentinas, Plaza Las Carretas, Plaza Suiza, Plaza Sirio Libanesa y Plaza Manucho. Y esta semana comenzaron las obras en Plaza Francia.
Lo hicimos para que cada familia vuelva a sentirse dueña de su plaza, para que los chicos jueguen con libertad y para que nuestros barrios recuperen esos puntos de encuentro que nos unen como comunidad.
Hoy recorro los espacios renovados y me detengo a charlar con los vecinos para escuchar qué sienten al apropiarse nuevamente de ellos.
Y esa es la razón por la que seguimos adelante. Mientras haya lugares por mejorar, vamos a trabajar para que cada barrio, cada calle y cada espacio público sea un ámbito donde las familias puedan encontrarse, jugar y disfrutar con tranquilidad.
Seguimos invirtiendo en espacios públicos porque la calidad urbana también genera oportunidades. Pusimos en valor el Balneario Camping Municipal, con baños nuevos para la temporada; realizamos tareas de mantenimiento en el Museo El Antigal, el Museo Héctor Borla y el Centro Cultural Dante Alighieri; y refaccionamos los sanitarios de la Terminal de Ómnibus. Cada obra mejora la vida cotidiana y permite que las familias disfruten de su ciudad.
Integrar los barrios también significa cuidar el ambiente. Junto a la RAMCC elaboramos el Plan Local de Acción Climática. Nuestra meta es que sea una política de Estado, que trascienda gestiones, por eso ya está a consideración de este Honorable Concejo para convertirse en ordenanza, y así Esperanza continuará consolidándose como una ciudad verde. Además, capacitamos a 69 profesionales y estudiantes en Etiquetado Energético de Viviendas, en el marco de la Ordenanza N° 4186.
Son acciones concretas que amplían oportunidades para compartir la ciudad, fortalecen la vida comunitaria y continúan construyendo barrios donde vivir mejor.
Como ciudad que fue cuna de la colonización, hoy queremos que Esperanza sea cuna de nuevas oportunidades.
Porque una ciudad que genera oportunidades es una ciudad donde los vecinos pueden proyectar su vida, donde hay formación para el trabajo, donde quienes quieren emprender encuentran apoyo, y donde el crecimiento llega a cada barrio.
No es una ciudad perfecta. Es una ciudad que aprende, corrige y trabaja todos los días para ser mejor. Ese es el camino que elegimos para liderar en la región: ampliar oportunidades con hechos concretos, visión estratégica y responsabilidad.
Esa es la Esperanza que queremos: una ciudad que da herramientas y permite que cada familia construya su futuro.
Este año vamos a intensificar la transformación de los espacios públicos, llevando mejoras a todos los barrios de la ciudad.
En el Parque de la Agricultura, nuestro espacio verde más importante y un orgullo que nos distingue a nivel nacional, pondremos en valor el lago y la cascada, completaremos el circuito aeróbico y renovaremos las luminarias. Además, mejoraremos los juegos y el sector de asadores con pintura, iluminación y equipamiento nuevo, e incorporaremos cestos diferenciados para fortalecer el cuidado ambiental.
Pronto iniciaremos las obras de remodelación en Plaza 8 de Septiembre y la colocación de las letras corpóreas en la plaza del Arco de la Colonización. Estas intervenciones se acompañarán con la ampliación del monitoreo en plazas y espacios públicos, para mantenerlos seguros y bien cuidados.
El Vivero Municipal será otro eje de esta etapa: vamos a construir baños, acondicionar el galpón principal y abrir el espacio a actividades comunitarias, acercando la naturaleza y la educación ambiental a vecinos e instituciones. En esa misma línea, vamos a reforzar el cuidado del arbolado urbano con relevamiento de especies, esquema de nuevas plantaciones y recambio de ejemplares en mal estado.
El Balneario Camping Municipal sigue creciendo: las visitas se triplicaron, de 5.000 en 2024 a 15.000 en 2025. Para acompañar ese crecimiento renovaremos el alumbrado, mesas, bancos y asadores; sumaremos forestación junto a instituciones locales y avanzaremos con el parque acuático, con juegos adjudicados. Es una inversión que fortalece el turismo y dinamiza la economía local.
Además, en el edificio del Balneario iniciaremos el proyecto para crear un Centro de Interpretación de la Naturaleza como parte del Proyecto Biodiversidad para la Acción Climática. Esperanza fue seleccionada por la Agencia Francesa para el Desarrollo y el Gobierno de la Provincia para llevar adelante esta iniciativa, que busca conservar nuestro entorno natural como herramienta para enfrentar el cambio climático.
En el Cementerio Municipal seguimos trabajando. Vamos a ampliar sectores, construir nuevas galerías con 240 nichos y sumar un cenizario moderno, acompañando el crecimiento de la ciudad con la infraestructura que esta etapa demanda y brindando un servicio acorde a las necesidades de las familias.
También vamos a continuar con la regularización dominial de áreas urbanas. Actualmente contamos con 60 expedientes iniciados por vecinos y familias de la ciudad que buscan regularizar la situación de sus viviendas. Seguiremos avanzando en la escrituración y el ordenamiento de distintos sectores, para brindar seguridad jurídica a las familias y consolidar un crecimiento urbano planificado y responsable.
En ese sentido, acá en el Concejo se encuentra en tratamiento la adhesión a la nueva ley provincial con sus decretos, que permitirá garantizar la gratuidad de la regularización para los vecinos, facilitando el acceso al título de propiedad.
Seguiremos fortaleciendo la seguridad ciudadana. Estamos en proceso de ampliar el programa Ojos en Alerta, con capacitaciones comercio por comercio y en distintos ámbitos comunitarios, reforzando la prevención como una tarea compartida entre el municipio y los vecinos.
El Sendero Protegido pronto será una realidad, ya estamos trabajando en monitorear la ciclovía de calle Roque Sáenz Peña (Ruta 6), con cámaras y vigilancia las 24 horas en el tramo desde calle Illia hasta Av. Argentina / Av. De los Colonizadores, garantizando mayor seguridad para quienes la utilizan.
En línea con nuestra decisión de modernizar la gestión del riesgo, vamos a monitorear el sistema hídrico con cámaras en puntos clave —Paso Vinal y 1° de Mayo; Alem y 1° de Mayo; Illia y Ruta 6; Antártida Argentina y Ruta 6— para seguir en tiempo real el escurrimiento del agua y el estado de los principales canales. Se trata de sumar tecnología para prevenir, ahorrar recursos y brindar respuestas más eficientes.
También avanzamos en seguridad vial: instalaremos 14 nuevos decrementadores en cruces semaforizados críticos, siguiendo las recomendaciones del primer Estudio de Movilidad Urbana de Esperanza (2024–2025), elaborado por el CETRAM de la UTN Santa Fe. En su desarrollo se evaluó la situación actual y los concejales también participaron aportando sus propuestas en materia de seguridad vial.
Además, realizaremos la primera compactación de motos y autos retenidos que no regularicen su situación, junto con más de 150 escapes no reglamentarios retirados en aplicación del Decreto 12207, para evitar ruidos molestos. Estas son acciones que permiten liberar espacio en los depósitos municipales, mejorar las condiciones de seguridad y salubridad, reducir focos de contaminación ambiental y contribuir al ordenamiento general de la ciudad.
La ampliación de la red de cloacas no se detiene. Ya presentamos ante ASSA el proyecto para extender el servicio a 718 viviendas de los barrios Norte y Sur. Ya contamos con la factibilidad aprobada y vamos a comenzar las obras en los próximos meses. Y tenemos elaborado el proyecto para la obra de alcantarillado de calle Paso Vinal y 1° de Mayo; 1° de Mayo y Alem y estamos a la espera del llamado a licitación por parte del Gobierno de la Provincia.
Con el nuevo Plan de Accesibilidad planificamos a pavimentar 350 cuadras en barrios como Los Troncos, Oeste, Norte, La Orilla, zona Parque, Este, Unidos y Alborada. Las obras se irán haciendo a medida que estén dadas las condiciones de los barrios en cuanto a obras de desagües hechas. Mejorar las calles no es solo una cuestión de infraestructura: permite que los comercios, los servicios y la movilidad urbana funcionen mejor, y que las diferentes zonas crezcan con orden y previsibilidad. Las obras comenzarán después de concluir los desagües y están previstas para julio/agosto. Además, seguimos con el Plan de Bacheo y los operativos barriales, para que cada calle esté en condiciones y el tránsito sea seguro y fluido.
Todavía muchas familias sueñan con su casa propia, y seguimos trabajando con fuerza para cumplirlo. Este año avanzaremos rumbo a las 200 soluciones habitacionales.
En las próximas semanas adjudicaremos 4 casas y finalizaremos y sortearemos 6 viviendas del Barrio “Los Álamos”. Cada sorteo es un momento emocionante: ver cómo una familia puede empezar a imaginar su futuro y pensar en su hogar genera una alegría que nos inspira a seguir adelante. En apenas dos años completamos un plan que se había iniciado en 2008, demostrando que con objetivos claros y compromiso se pueden concretar grandes sueños y proyectos en Esperanza.
Además, proyectamos subastar lotes de alto valor para financiar un Plan de Viviendas Municipal, donde ya se están levantando otras 14 viviendas del Gobierno Provincial. Paralelamente, pondremos en marcha un nuevo Plan de Acceso al Lote, que subdividirá y sorteará casi 40 terrenos en distintos sectores de la ciudad, ampliando oportunidades y fortaleciendo la posibilidad de que cada familia construya su futuro aquí.
En alumbrado público, seguimos extendiendo la iluminación LED telegestionada. Así como le prometimos y cumplimos a los vecinos, donde instalamos la nueva iluminación que la gestión anterior no realizó en el marco del plan “Iluminando MI Barrio”. Pasado mañana inauguraremos el nuevo sistema en avenida San Martín, desde Soler hasta 27 de Febrero, celebrando la finalización del programa
Seguimos avanzando hacia una Esperanza 100 % LED, y la próxima zona será el acceso norte a la ciudad, sobre Paso Vinal. Este año, gracias al programa de Obras Menores —destinado al recambio de luminarias— y al inicio del Plan de Alumbrado por Contribución de Mejoras —que permitirá financiar obras completas donde hoy no hay columnas o la instalación debe hacerse desde cero— vamos a avanzar firmemente en la conversión total de la ciudad a tecnología LED.
La intervención alcanzará a los barrios Sur, Norte y Oeste, con una inversión superior a los 1.200 millones de pesos en iluminación. En los próximos dos meses enviaremos el proyecto para su consideración al Concejo Municipal.
El mes que viene se licitará la construcción del AULA 8 en el Liceo Municipal “Jose Pedroni”, un espacio de uso múltiple con capacidad para 150 personas. Y pronto comenzaremos el proyecto de dos nuevas aulas en barrio La Orilla. En las próximas semanas, se va a inaugurar el Jardín N° 323. Es una obra realizada gracias al gobernador Maxi Pullaro y desde esta gestión colaboramos para que pudiera finalizarse, completando la construcción luego de que la empresa adjudicataria abandonara los trabajos sin concluirlos.
También se gestionaron los fondos necesarios, con aporte de la Provincia, para concretar este año el cerramiento del Centro de Educación Física.
Y estamos realizando las gestiones correspondientes ante el Ministerio de Educación de la Provincia para intervenir, en el edificio de la Escuela Normal “Domingo Faustino Sarmiento”.
En abril aumentaremos, otro año más la cantidad de Becas municipales ayudando a 90 hijos de la ciudad, una diferencia abismal en comparación con aquellas 15 becas que encontramos al asumir el gobierno.
En materia ambiental,se hará realizará el tantas veces anunciado Consorcio de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) Las Colonias. Una hoja de ruta que permitirá mejorar la separación de residuos en origen y modernizar su tratamiento, y que finalmente se hará realidad. Esto incluye los recursos financieros para iniciar el estudio de impacto ambiental y, luego, avanzar con las obras previstas, entre ellas la nueva celda de disposición en el LIMPES y el proyecto ejecutivo que presentaremos ante la provincia. Y, por la buena repercusión, ya anunciamos una nueva edición del Etiquetado Energético de Viviendas, que comenzará el 17 de marzo. De esa manera afianzamos nuestra condición como primera ciudad en la Argentina en aplicar el etiquetado.
El traslado de los corralones municipales, un anhelo de muchos esperancinos, entre ellos quien les habla, también empieza a concretarse. Con la ordenanza aprobada por este Concejo, impulsada por el concejal Bonvin, avanzaremos con la licitación y, durante 2026, daremos los pasos necesarios para hacerlo realidad. Esto incluye la posibilidad de una permuta que nos permita contar con un espacio planificado, donde los corralones puedan atender de manera eficiente las necesidades futuras de la ciudad.
Para que una ciudad crezca de verdad, necesita reglas claras y un Estado que ordene sin trabar. La Ordenanza Nº 4405 actualiza la normativa de vendedores ambulantes y establece que el uso de espacios públicos se otorgará mediante procesos abiertos y con pliegos claros, según la Ordenanza Nº 4264/23. De esta manera eliminamos discrecionalidad, ordenamos la actividad en lugares como los parques y garantizamos igualdad de oportunidades para todos los que trabajan en el espacio público.
También vamos a simplificar los trámites para quienes quieren invertir o habilitar una actividad. Fuimos seleccionados por Bloomberg Philanthropies para implementar un sistema ágil que permitirá a los vecinos consultar desde su casa las zonas habilitadas e iniciar el trámite para abrir empresas y comercios. En abril comenzará la primera etapa con el uso digital, y en mayo estará en pleno funcionamiento, permitiendo obtener la habilitación comercial en un plazo estimado de hasta 30 días, reduciendo tiempos y trámites presenciales. Antes, este mismo trámite podía tardar entre 1 y 4 años. De esa manera, en Esperanza dejamos atrás un Estado que complicaba a quienes deseaban invertir y crear trabajo.
En el marco del Plan de Mejoras de la Incubadora, construiremos en la planta alta tres boxes y un vestuario destinados a proyectos de alimentos y otros emprendimientos que requieren condiciones especiales de higiene. Estarán habilitados por ASSAL y permitirán que más emprendedores produzcan en regla. La inversión es de $60 millones y la inauguración está prevista para octubre, en el marco de los 25 años de IDEAR, creado a partir de un convenio entre la Municipalidad y la UNL.
Para las PyMES que hoy nos están escuchando, este año habrá otra edición del Programa Primeras Exportaciones.
En materia social, vamos a seguir cerca a quienes más lo necesitan. Sabemos que son realidades difíciles para muchas familias, que duelen y que requieren un acompañamiento sostenido. Por eso junto a la Provincia, desde mayo abriremos el primer Centro de Día para personas con consumos problemáticos, un espacio de contención y actividades para brindar apoyo a quienes atraviesan situaciones difíciles. También pondremos en marcha una guardia permanente de fin de semana del Área de Fortalecimiento, para responder de inmediato ante situaciones de vulneración de derechos.
En una ciudad que avanza, gobernar es priorizar allí donde la emergencia es real. Por eso, con la misma determinación con la que resolvemos deudas históricas e implementamos tecnología para mejorar nuestro trabajo, hoy asumimos el compromiso de cuidar la salud social.
Crearemos además el Banco Ortopédico, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Humano, que permitirá el acceso a camas ortopédicas, sillas de ruedas, trípodes y bastones para quienes lo necesiten. Y seguiremos ampliando el programa “Yo También Puedo”, incorporando nuevas actividades deportivas para personas con discapacidad, para que todos puedan participar y disfrutar de la ciudad en igualdad de condiciones.
Como ven, no somos una gestión que solo administra, somos una gestión que impulsa.
Este camino de transformación que emprendimos no pertenece a un gobierno: es un proyecto de ciudad que crea oportunidades y abre futuro para sus hijos, cuando el bien común pesa más que las diferencias. Cuando cada institución, cada vecino y cada dirigente entiende que el progreso se construye entre todos.
El disenso es parte de la democracia. La obstrucción por interés propio, no. Que este Concejo sea ámbito de debate, pero también de acuerdos. En Esperanza sabemos que los grandes avances siempre nacieron del trabajo compartido. Así se fundó nuestra ciudad. Así creció. Y así queremos seguir creciendo.
Estamos en la mitad de nuestra gestión y aún queda mucho por hacer. Cada esfuerzo tiene rumbo claro: consolidar lo logrado, avanzar con los proyectos que iniciamos y abrir nuevas oportunidades para todos. Para que Esperanza siga avanzando, necesitamos trabajar juntos: vecinos, instituciones, concejales y gobierno, por el bien común.
Los nombres cambian. Pero la ciudad queda.
Entonces, para responder la pregunta que nos guía desde el inicio: ¿qué ciudad queremos? Queremos una Esperanza planificada, ordenada, integrada y desarrollada.
Vamos a seguir haciendo nuestra parte: gestionar con responsabilidad, planificar con seriedad y escuchar para mejorar.
Porque el futuro de Esperanza no se hereda: se construye.
Sigamos construyéndolo juntos, por nuestros hijos y por cada familia de la ciudad.