Sucedió en calle Laprida, entre Sarmiento y San Martín, a plena luz del día. Los malvivientes escaparon y la policía puso en marcha un operativo cerrojo con personal de distintas áreas- Al rato, tras una persecución del Comando y de la Motorizada, fueron detenidos.
Dos peligrosos sujetos que son viejos conocidos de la policía esperancina -de apellidos Sanabria y Castillo, uno con residencia en La Orilla y el cómplice vive en barrio Las Ranitas de Santa Fe- cometieron un audaz robo a plena luz del día y a pocas cuadras de Plaza San Martín.
Los malhechores observaron que una señora de 73 años caminaba por el lugar y decidieron atacarla para sustraerle la cartera. La abuela cayó pesadamente al piso, mientras los amigos de lo ajeno huyeron con el botín: las tarjetas, dinero y otras pertenencias de la víctima.
De inmediato llegaron datos desde el centro de monitoreo con la vestimenta de los posibles autores, ya que fueron tomados por las cámaras circulando de manera sospechosa por la zona.
Todos los móviles y personal de calle se abocaron a dar con los autores y minutos después demoraron a un joven que reunía ciertas coincidencias, pero comprobaron que nada tenía que ver con el hecho.
Los patrullajes intensivos y el operativo cerrojo continuó y en Rivadavia y Gauna, de La Orilla, los uniformados vieron a dos muchachos con similares características a las aportadas por la central de seguridad que administra el municipio.
Cuando el móvil se quiso acercar los malhechores huyeron y se sumó una moto al procedimiento, lo que permitió finalmente apresar a ambos sujetos.
Entre sus partes íntimas uno de estos jóvenes escondía algunos de los elementos sustraídos.
Además al chequear sus identidades surgió que sobre Gonzalo Castillo, de 20 años, pesaba un pedido de captura por un hecho anterior de robo en nuestra ciudad, por lo que creen que era traído por su amigo a esta ciudad y juntos se dedicaban a delinquir.
Destacamos la respuesta policial por su rapidez y eficiencia, en minutos pusieron en marcha un amplio procedimiento, dieron con los responsables y recuperaron las cosas.
La foto que ilustra este artículo corresponde al momento en que la policía se acerca a hablar con la víctima para darle la noticia que todo había sido aclarado y los autores ya estaban detenidos.
