A ese número se le debe sumar la gente que mientras tocaban Los Palmeras y La Vela Puerca recorría los diversos atractivos en torno a Plaza San Martín. No hubo mayores inconvenientes en cuanto a grescas, sí arrebatos de celulares y un par de robos en viviendas.
Si bien es imposible conformar a todos, buena parte de la población entiende que la celebración de este fin de semana se ubica en el top ten de las distintas ediciones de la Fiesta Nacional de la Agricultura, ya sea por el nivel organizativo -excelente tarea de la Secretaría de Cultura y Deportes-, los shows musicales, el tiempo que acompañó, la cantidad de asistentes y las ventas de los puestos manejados por alumnos e instituciones, que el sábado se vieron desbordados por la demanda.
Cálculos realistas definen que hubo cerca de 20.000 personas observando a Los Palmeras y a La Vela Puerca, cifra a la cual se le deben sumar los que decidieron dar vueltas en torno al paseo público número uno de la ciudad o directamente se sentaron a disfrutar de la gastronomía que ofrecían los distintos puestos.
Seguridad
Respecto al amplio operativo dispuesto por la cúpula de la Unidad Regional XI, todos los consultados -autoridades políticas, vecinos, referentes de entidades que colaboraron de distinta manera con el evento y la propia policía-, coincidieron en calificarlo de «positivo», al considerar que no existieron grescas de proporciones ni inconvenientes importantes en los espectáculos centrales.
De todas maneras varios perdieron su celular y a otros se los arrebataron «punguistas» que probablemente no sean de la ciudad.
El operativo incluyó un aumento de los patrullajes en todos los barrios, lo que se pudo apreciar a simple vista y en principio durante el sábado se reportaron un par de ilícitos, uno en calle Laprida -se llevaron 5.000 pesos- y otro sobre Venezuela, donde a un vendedor ambulante que había ido hasta su casa a dejar algo de dinero los amigos de lo ajeno advirtieron la maniobra y cuando el hombre regresó al centro de Esperanza, ellos entraron y se apoderaron del efectivo.
En un evento de semejante magnitud es imposible tener «delito 0», por eso todos remarcan la labor policial, más que nada porque algunos «tremendistas» habían hecho circular información presagiando saqueos en locales comerciales y asaltos en viviendas… Nada de eso sucedió, fue una gran fiesta que apenas tuvo un par de «manchas» casi inevitables debido a la envergadura de los espectáculos.