Sube el dólar y lo mismo hacen los precios de casi todos los rubros. Por otra parte la incertidumbre sobre las decisiones del gobierno nacional aumenta las tensiones y todos «esperan» hasta conocer qué pasará con la economÃa y cuáles serán los cambios previstos para una semana que se presenta complicada.
Mientras tanto los almacenes de los barrios y los comercios en general también sufren las consecuencias. «Las ventas cayeron en los últimos dÃas, algunos proveedores no entregan mercaderÃa», comentó un almacenero de barrio Este.
También las bonificaciones por grandes compras quedaron suspendidas hasta nuevo aviso, «no sabemos qué hacer con los precios, varios proveedores nos dijeron que van a aumentar para la próxima entrega pero ni ellos saben de cuánto será ese aumento», agregó.
Un kiosquero de la zona céntrica describió un panorama similar y señaló además que intentó hacer «un pedido más grande, pero me dijeron que hasta tanto no se acomoden las cosas era imposible».
A su vez remarcó que «una importante empresa de alimentos y golosinas nos avisó que entre el lunes y el miércoles habrá un nuevo listado de precios con incrementos, pero no especificó el porcentaje, asà que estamos a ciegas».
«Trabajás y no sabés si ganás o perdés plata, porque habrá que reponer la mercaderÃa… Veremos qué pasa en la semana, aunque es complicado vivir asÃ. Además me dijeron que los supermercados ya remarcaron entre un 5 y un 10 por ciento», explicó otro kiosquero.
El rubro gastronómico también sufre los vaivenes de la economÃa, «los proveedores de bebidas nos adelantaron que habrá aumentos fuertes en la semana, pero nadie te dice de cuánto será. También comentaron que a ellos las fábricas les entregan menos mercaderÃa. Eso es un problema serio porque ahora viene la Fiesta de Esperanza, esperemos que se arregle todo», comentó el encargado de un bar ubicado frente a Plaza San MartÃn.
Rubros tan disÃmiles como la venta de artÃculos para el hogar o calzado también sufren la falta de respuesta de mayoristas y fabricantes que en algunos casos «ni atienden el teléfono», según dijo un comerciante de materiales eléctricos e iluminación.