Cuando promediaba la madrugada de miércoles, una mujer de cerca de 80 años que vive en el macrocentro santafesino recibió un llamado a su teléfono fijo y su interlocutor le dijo que tenían secuestrado a su hijo y que para recuperarlo sano y salvo debía colocar todo el dinero y las joyas existentes en la vivienda dentro de una bolsa y dejarla en la vereda.
La mujer, aterrorizada frente a la urgencia del planteo del desconocido y pensando en la salud de su hijo, juntó todos sus ahorros en pesos y en dólares, además de sus joyas, las colocó en una bolsa y posteriormente las dejó en la vereda.
Posteriormente un vehículo tipo utilitario negro o de color bien oscuro detuvo la marcha, descendió una persona, recogió la bolsa y escaparon con el vehículo a toda velocidad hacia el norte. Luego, la víctima se comunicó con su hijo por teléfono, siendo que el hombre desconocía totalmente el suceso, hasta que finalmente cayó en la cuenta del engaño del que fue víctima su madre.
Conforme a los sucesos, el hombre fue hasta la vivienda de su madre, dialogó con ella y llamó al 911.