Fue a la hora de la siesta y los autores son dos jóvenes de la ciudad que ya están identificados. Atacaron con un cuchillo a la mujer y huyeron con la caja registradora, donde no había mucho dinero. La víctima fue dada de alta y se recupera en su domicilio.
Este martes en horas de la tarde una mujer fue agredida con un arma blanca cuando dos sujetos, presuntamente menores de edad, ingresaron a su comercio, una despensa ubicada en Balcarce y Almirante Brown.
Pablo Vergara, esposo de la agraviada, confió que «alrededor de las 14:30, ella me llamó llorando para decirme que habían entrado a robar y la habían herido, cuando llegué estaba ensangrentada y había una multitud frente al negocio, vino la policía y la trasladaron al SAMCo».
Contó que la mujer tiene una herida profunda en la cabeza y otra en el rostro, por lo que le pusieron tres puntos. De acuerdo a lo informado la policía tiene a los malvivientes identificados, son sujetos de nuestra ciudad que poseen antecedentes penales y están en búsqueda de su detención.
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Según lo narrado por Vergara, estos delincuentes llegaron al local a bordo de una Honda Wave y apenas ingresaron hicieron una consulta a modo de excusa para sacar a relucir sus oscuras intenciones.
«Ellos querían vender algo, pero mi mujer no entendía de qué se trataba, por lo que les agradeció y le dijo que no estaba interesada, entonces le preguntaron si yo estaba, fue ahí cuando se dio cuenta de la situación e intentó presionar el botón de pánico, aunque uno de ellos se le fue encima y la agredió en la cabeza con un cuchillo, ella empezó a gritar y el otro la golpeó en la cara», relató.
No conforme con las brutales agresiones, los dueños de lo ajeno cargaron con la caja registradora y huyeron en contramano. Mencionó que por ser un día «flojo en cuanto a ventas no había más de 1.300 pesos».
También dijo que en ese momento pensó «en los dos hijos, uno tiene seis meses y el otro 4 años, ellos siempre están en el negocio, por eso agradezco a Dios que el bebé estaba durmiendo en su corralito en el depósito y el otro jugaba en la casa de la vecina con un amiguito. No sé qué hubiese pasado porque esos pibes vienen drogados».
