Sucedió el sábado cerca de las seis de la mañana. Se llevaron dinero, un celular y desde una despensa varias bebidas. Uno de los malvivientes se olvidó las zapatillas en la vereda. Hubo un fuerte operativo en la zona para dar con los delincuentes, pero escaparon.
Una situación con varios ribetes insólitos tuvo lugar en Balcarce al 1000 el sábado cerca de las seis de la mañana. Algunos vecinos dicen que escucharon ruido en los techos, pero le restaron importancia.
Más tarde se enteraron que los amigos de lo ajeno ingresaron a la vivienda que se encuentra en la planta alta de una propiedad, a una despensa y en un tercer inmueble forzaron aberturas pero no lograron su objetivo.
De la casa ubicada arriba de una panadería sustrajeron un celular y algo de dinero, un monto menor que estaba en una billetera, según relató Susana, la propietaria, a Esperancino.com.ar.
«La sacamos barata porque estaba durmiendo mi nietito mientras la madre trabajaba en la panadería, por suerte el nene no se levantó, porque a veces pasa», dijo y reconoció que caminaron por el techo y desde allí entraron por una abertura que no estaba trabada.
También hicieron de las suyas en la despensa ubicada a pasos de este inmueble, desde donde se llevaron distintas bebidas. Al rato, cuando todo empezó a salir a la luz, descubrieron que uno de los ladrones olvidó sus zapatillas afuera de este comercio y que ganando terreno por un casa ubicada sobre Pringles, de allí vinieron hasta Balcarce.
Dieron aviso a la policía, que «peinó» la zona para intentar dar con los responsables de estos ilícitos, pero no dio el resultado esperado, al menos no informaron nada al respecto.
