En la última sesión del Concejo Municipal fue aprobada la ordenanza que regula los establecimientos geriátricos de la ciudad.
Hasta ahora estaba vigente una norma que nació en 1993 y a pesar que desde entonces la legislación tanto nacional como provincial tuvieron muchas modificaciones, a nivel local no existían variantes.
Además es importante destacar que el número de geriátricos se ha multiplicado en los últimos años, con un incremento de la cantidad de personas alojadas y una mayor demanda de este servicio.
«Estamos muy satisfechos, es un trabajo que llevó su tiempo de estudio, de consultas con múltiples profesionales e instituciones. Agradecemos a todos los que aportaron al proyecto y al resto de los ediles que lo acompañaron con su voto», declararon Víctor Elena, Eduardo Kinen y María Rosa Theler.
«Consideramos que aportamos al fortalecimiento de una cultura del cuidado de la ancianidad; que nuestros adultos mayores aprendan a cuidarse y que la comunidad aprenda a cuidarlos, y donde se incorpore a la vejez como una etapa del desarrollo de la persona, estimulando el desenvolvimiento de sus capacidades», manifestó el edil justicialista Víctor Elena.
El organismo de aplicación de esta ordenanza es la Secretaría de Promoción Social del municipio, pero supeditado a las pautas de la Dirección de Adultos Mayores y de Auditoría Médica de la provincia. Ambos niveles, municipal y provincial, tienen sus responsabilidades y trabajo por delante.
La ordenanza regula la habilitación y el funcionamiento de las Residencias de Adultos Mayores e Instituciones Geriátricas de la ciudad, de manera que atiende la demanda de una mayor diversidad de servicios y otorga una clara definición actual de perfiles o propuestas de trabajo. Define y clasifica a estos establecimientos, fija los requisitos de admisibilidad y establece los requerimientos de funcionamiento.
Se describen las exigencias en materia de instalaciones y sus usos, los diferentes sectores, la climatización, entre otros aspectos, de manera de garantizar el cumplimiento de los objetivos de esta ordenanza. Finalmente se prevé un esquema de sanciones ante el no cumplimiento de lo estipulado.
«Es importante aclarar que esta normativa con nuevas exigencias será aplicada en forma progresiva de manera tal que los establecimientos que se encuentran en funcionamiento puedan adaptarse a las mismas, sin poner en riesgo su continuidad», destacaron los concejales del PJ.