Robaron una moto y pidieron rescate vía Facebook, la policía realizó una entrega controlada del dinero y en la madrugada del miércoles detuvo a un joven de 19 años. Los cómplices huyeron, pero cayeron cuando los efectivos ingresaron por la fuerza a sus domicilios. Todos los datos.
En Lavalle al 3100 cerca de la medianoche del martes robaron una Guerrero Trip, fue el principio del calvario que le tocaría vivir al dueño, de apellido Sinchi, porque minutos más tarde los ladones empezaron a comunicarse con él vía Facebook: le pedían 10.000 pesos para devolverle la moto.
A pesar de los nervios, la víctima tomó la mejor decisión: denunciar el hecho. De esta manera se armó un importante dispositivo de seguridad que incluyó la participación de efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI), Comisaría Primera y Cuerpo Guardia de Infantería, todos bajo la supervisión de Fiscalía y el jefe de la Unidad Regional XI.
Idas y vueltas
Los malvivientes fueron cambiando de lugar donde el dueño de la moto Guerrero debía dejar el bolso con el dinero exigido a modo de extorsión, lo que demoró el desenlace.
Actuaron de esta manera para evitar ser seguidos por la policía, aunque jamás imaginaron que a pesar del horario, ya madrugada del miércoles, estaba en marcha un amplio operativo que entre otras cosas incluyó móviles no identificables.
Finalmente pactaron llevar el dinero hasta la esquina de Colón y Lavalle, allí supuestamente el dueño del rodado sustraído dejó la plata y personal que hacía inteligencia en la zona apresó a un adolescente de 19 años que se apellidaría Álamo, mientras que al advertir movimientos “raros” sus dos cómplices cambiaron de planes y en vez de acercarse a buscar el botín, huyeron a la carrera.
Las tareas perfectamente coordinadas continuaron durante toda la noche, lo que permitió hallar la moto en estado de abandono en la zona oeste, más precisamente en calle Alem.
Extensa jornada
Las diligencias continuaron durante la mañana del miércoles y cuando cerca del mediodía los encargados de la pesquisa tuvieron la certeza que los cómplices de Álamo estaban en sus casas decidieron allanar previa autorización judicial.
Finalmente ingresaron por la fuerza en Zeballos al 1600 y Hohenfels al 2600, donde apresaron a los menores buscados -tienen 16 y 17 años-. Además secuestraron los celulares desde donde armaron este ardid a través del cual pretendieron apoderarse de 10.000 pesos.
Así concluyó una larga jornada en la cual debemos destacar la tarea judicial y policial, porque actuaron con precisión suiza para esclarecer el tema, recuperar el rodado y detener a los autores, lo que hará que estos sujetos piensen bien antes de volver a cometer este tipo de andanzas.
