Envianos fotos, videos
o consultas:
3496 534414

Detienen a dos adolescentes en el Centro de Jubilados y Pensionados Municipales

El oportuno llamado de un vecino permitió que en segundos un patrullero con dos oficiales llegue al predio de Castelli 455. Esta rĆ”pida reacción evitó que se cometa un ilĆ­cito, ya que hallaron en el lugar a ā€œviejos conocidosā€ de la policĆ­a. Otra vez menores en conflicto con la ley.

Lo venimos planteando hace tiempo, por mƔs que la policƭa haga su trabajo, si no existe un cambio en cuanto a las leyes o al menos mƔs compromiso por parte de quienes deciden en materia de menores de edad, serƔ muy difƭcil mejorar la seguridad porque varios adolescentes se sienten realmente impunes y se rƭen cada vez que son apresados por personal del Comando.

El último ejemplo lo tuvimos hace pocas horas en las instalaciones del Centro de Jubilados y Pensionados Municipales, ubicado en Castelli 455, ya que un vecino vio que dos jóvenes ingresaron al predio y como no salían -estÔ claro que no se acercaron a jugar- llamó al 911.

Segundos despuĆ©s arribó al lugar un patrullero con dos oficiales que se encontraron cara a cara con los menores de nuestra ciudad de 16 y 17 aƱos, conocidos de los efectivos, en especial uno que junto a los hermanos ā€œAā€ y a tres o cuatro mĆ”s cae muy seguido debido a su permanente vĆ­nculo con los robos.

Consultados por su presencia allƭ, no supieron quƩ decir, tartamudearon demasiado y terminaron insultando a los uniformados (ya en ese momento habƭan llegado refuerzos porque ante un llamado nunca se sabe con quƩ panorama se encontrarƔn).

Como sucede siempre, labraron las actuaciones de rigor y consultaron al Juzgado de Menores que adivinen quĆ© decidió… SĆ­, claro, lo mismo de siempre: que llamen a sus padres para que los retiren y los lleven a su casa a tomar algo fresco y a mirar televisión.

EstĆ© atento, es altamente probable que esta misma semana volvamos a hablar de ellos y de robos… ĀæEstigmatizamos a alguien? No, simplemente describimos a realidad que conocemos por ā€œcaminar la calleā€ permanentemente, cuestión que no hacen las personas que cobran sueldo para darles contención a estos chicos o para encontrar otros caminos en la vida de estos jóvenes.