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No se detiene la rotura de luminarias, los daños causados en carteles y plazas de la ciudad, como así también la escritura de leyendas en distintas calles, algunas que incluyen insultos, por eso el municipio recurrió a la policía y la Justicia para que encuentren a los responsables.
Es un fenómeno que habla de lo que somos como comunidad y que cuesta entender desde la lógica, ya que rompiendo o causándole daño a un bien público nos perjudicarnos todos los habitantes.
Sin embargo en los últimos tiempos estas situaciones se vienen repitiendo casi a diario y además de exigirles tiempo extra a los operarios municipales, termina costándole al erario público decenas de miles de pesos por mes.
Por eso las autoridades del Departamento Ejecutivo recurrieron a la Unidad Regional XI y a la Justicia para que traten de identificar a los culpables. «Lo hicimos en defensa de los intereses de los vecinos», confió el secretario de Obras Públicas, Martín Franconi.
«Son hechos que atentan contra la propiedad de todos los esperancinos, cosas que con mucho esfuerzo económico y trabajo se logran construir y mantener en valor, es por esto que en defensa de los intereses de los habitantes desde el Gobierno de la Ciudad denunciamos ante quien corresponde esta situación, en la búsqueda de los mecanismos necesarios para que este tipo de acciones de vandalismo de los bienes públicos no se reiteren», expresó Franconi.
Cabe señalar que en mayor medida los desclasados causan daño en juegos y bancos de diversas plazas, pintan los carteles de las calles o señales de tránsito y, entre otras cosas, rompen luminarias, lo que cada mes insume un importante monto de dinero para volver todo a la normalidad. ¿Habrá novedades?